Me topé con un partido difícil de olvidar

[pro-player]http://www.youtube.com/watch?v=z5LCTPS-D3w[/pro-player]Sábado y cero partidos en televisión. Hablo de hoy por supuesto. No me quedó de otra, prendí la computadora y me puse a buscar en internet la transmisión de algún juego, el que fuera, donde fuera… Un comienzo sabatino sin fútbol como que no sabe.

Y encontré opciones, todas, en vivo. Juegos en Japón, Vietnam, Egipto y Malasia. Ahora había que elegir uno, aunque tratándose de tierras extrañas, realmente daba lo mismo. Pero encontré un detalle, el juego en Malasia era la final de la Piala FA Malaysia, su FA Cup.

Jugaban Terengganu vs Kelantan. El estadio era el imponente Nasional Bukit Jalil de Kuala Lumpur, el quinto más grande del mundo, con capacidad para 111 mil personas. El resultado poco nos interesa, así que lo adelanto: Terengganu venció 2-1 y se quedó con la copa.

¿Y por qué hay que hablar de este juego? Simple: ¡Fue un juegazo!

Tienen técnica estos malayos. Mucha precisión en los toques, mucha intuición para los pases. Además, vuelan. Son rapidísimos, corren a cien por hora, y piensan todavía más rápido. No exagero, de inmediato hacen notar sus virtudes y, por si fuera poco, no tienen esa preocupación por resguardarse atrás. Vaya, nunca se notó ese nerviosismo de una final, ese que congela las articulaciones y endurece las piernas. Miedo a perder, suelen llamarlo.

Si todo eso no fuera suficiente para agradecerles el partido que regalaron, hay una virtud más: también tienen locos capaces de inventar jugadas mágicas cuando nadie lo espera. Para muestra vean el primer gol. Tras una jugada explosiva, un fulano llamado Azwan Roya, del Kelantan, se puso frente al portero y cuchareó el balón como si fuera Messi, o Zidane, o Romário. El golazo quedó enmarcado con un fondo espectacular, pues todos sus hinchas se levantaron como con resorte para festejar tal lindura. ¡Era el 0-1 en el minuto 79′!

Se cumplieron los 90 minutos y el árbitro decidió agregar 9. Se perdió tiempo luego de algún amague de bronca. Y justo al 98′ se empató el marcador ¡con un autogol! Pobre muchacho se quería morir. Una jugada por la derecha, un centro más bien mediocre, sin fuerza, sin rematador cerca, y el defensa, con toda la imprudencia del mundo, además de la torpeza, cabeceó a su propia portería.

Arrancó el tiempo extra y ahora sí, los nervios comenzaron a aparecer. Los técnicos estaban como enjaulados. Daban vueltas, sudaban, gritaban, volvían a gritar y después manoteaban. Pero el ritmo no caía. Se armó un ida y vuelta aparatoso.

Finalmente el campeón se decidió cuando al 109′, Nordin Alias conectó un balón en el área chica, el cual venía de un cabezazo compañero. Por supuesto, enloqueció la gente del Terengganu, que aunque eran minoría, su grito de gol fácilmente hubiera cubierto el sonido de un rayo.

No había tiempo para nada mucho más. El campeón estaba decidido y los últimos minutos serían sólo para ratificarlo.

Casi dos horas después de encender la transmisión, me levanté de la silla bien satisfecho. Me había topado con un partido difícil de olvidar. Así que este sábado, cuando menos, no extrañé ni Premier, ni Liga, ni Serie A, ni nada…

5 comentarios

  1. Marinno RL sábado 11, junio 2011 at 17:19

    Impresionante!!! jajajajaja muy buena nota!!

  2. Jairo Martínez sábado 11, junio 2011 at 22:21

    Gracias Marinno, de repente uno se encuentra frente a estas joyas sin darse cuenta… Un saludo.

  3. ARMANDO OJEDA domingo 12, junio 2011 at 16:14

    JA,JA..JAIRO..BUEN ARTICULO BRO. VI LOS VIDEOS QUE POSTEASTES Y TIENES RAZON A ESOS MALAYOS,HAY QUE AGRADECERLES ESA DESPREOCUPADA ENTREGA Y MANERA DE JUGAR.

    CIERTAMENTE,ESTO ES UN HERMOSO..EL MAS BELLO DE LOS DEPORTES, SU ESCENCIA EN SI,ES DIVERTIRSE Y CREO QUE SIMPLEMENTE EL HACER MAS GOLES QUE EL DE ENFRENTE, ES MOTIVANTE.

    SALUDOS JAIRO Y BENDICIONES BRO.

  4. Jairo Martínez domingo 12, junio 2011 at 22:26

    Esa es la esencia, tal cual, pero no creamos que a estos dos equipos les daba lo mismo si perdían. Ya ves, luego salen algunos diciendo que “lo importante es ganar”, como el resto quisiera perder. Ganar quieren todos, simplemente algunos tienen menos temor o, mejor aún, no tienen integrado en su cabeza el miedo al fracaso, tan común por estos lados del planeta. Saludos y gracias!

  5. Tigretocho martes 21, junio 2011 at 16:35

    El primer gol me recuerda a aquel golazo de Davor Suker en la Euro 96 a Schmichel de Dinamarka, un bello contragolpe y una definicion sutil como esta. Es bueno ver que aun hay ligas donde impera el buen juego y se deja de lado el resultadismo.

Your email address will not be published. Required fields are marked *