Mi padre odiaba al Zully Ledesma

Si algo detestaba mi padre eran las Chivas. Americanista a morir (como ya se los he referido en varias ocasiones), el viejo se enojaba con tan sólo escuchar hablar del Guadalajara. Lo ponía muy mal todo aquello que tuviera que ver con el Rebaño, pero en verdad mal. Peor aún se ponía si América llegaba a perder con el acérrimo rival, incluso su rabia llegaba a grados de retirarnos el habla en casa; las derrotas se las tomaba muy en serio. Para evitar la ley del hielo recurría a darnos cátedras de Napoleón Bonaparte o los griegos. Ya se imaginarán, pobre de aquel que se atreviera a tocarle el tema de un clásico perdido.
Sin embargo, había algo más deleznable para él que las propias Chivas, el Zully Ledesma. Lo odiaba. Estaba prohibido pronunciar el nombre del portero y ni de chiste tener cerca un periódico con su imagen. Muchas veces le pregunté por qué tanto coraje hacia el Zully, mismas veces que obtuve silencios con gestos de “preocúpate por lo tuyo y no molestes”.
Cada vez que en radio, televisión o diarios se llegaba a abordar algo sobre Ledesma, mi padre estallaba en cólera y escupía maldiciones a más no poder. “Imbécil”, “escoria”, “que se pudra”, eran algunas de sus sentencias hacia el portero chiva. Pasados los años y ya con el Zully más que retirado, el viejo confesó el motivo de su aversión.
“Ese tipo no vale ni la más mínima consideración. No es posible que salga a la cancha y al tomarse la foto con su equipo se ponga a bostezar. Es un engreído, arrogante. Hay de dos: o le da flojera jugar o siente que nadie le merece. El fútbol no pierde nada si ese desgraciado no juega. Es imperdonable que haya futbolistas así, ¿entendiste?, im-per-do-na-ble”.
Años después, supe otra verdad. Ya más calmado por la edad, el viejo platicó (entre risas) haber intentado agredir al Zully en el aeropuerto de la ciudad de México. Mi padre estaba a punto de viajar para dar una conferencia y mientras aguardaba su vuelo en la sala de espera se percató de que jugadores del Guadalajara firmaban autográfos metros más adelante de donde estaba sentado.
Como si el odio tuviera aroma, olió a la distancia a Ledesma y patas pa qué te quiero caminó hacia él. El portero creyó que se acercó para pedirle un autógrafo cuando de repente comenzaron los insultos. Mi padre no quería dejar pasar la ocasión y al tono de “lo que te hace falta es que te pongan en tu lugar” quiso darle un golpe, pero su esfuerzo fue en balde; elementos de seguridad llegaron a calmarlo.
Ya con la enfermedad que a la postre causó su fallecimiento, pregunté a mi padre qué haría si tuviera enfrente al Zully. Cuestionamiento absurdo con respuesta inmediata: “lo madreo. Un tipo así no puede andar impunemente por las calles. Se burló del fútbol. Desgraciado”.




































jajaja que chingón tu jefe XD jaja
MoraPicos, todo un caso el hombre. Un saludo
muy interesante este tema! lo disfrute…pero q severo tu padre! se lo tomaba demasiado en serio,en fin QEPD
Mauricio, así eran los aficionados de la vieja guardia. Vaya que amaban la camiseta, claro, mi padre llegaba a exagerar. Un saludo
Todavía habemos algunos aficionados así… yo siendo aficionado Chiva no dejaba pasar a un primo a mi habitación, rincón sagrado donde mi afición por mi equipo se hace más que evidente, porque le iba al América cuando éramos niños… es más, creo que todavía mantengo mi postura, pero mi primo ya no apoya a los amarillos…
Maxchiva, gracias por compartir tus desventuras. Que bueno que sigas manteniendo tu postura, no así como tu primo. Un abrazo
Hola Elias
EN SERIO que APASIONADO TU JEFE, mira que intentar madrear al Zully, supongo que más x la aversión a todo el entorno del chiverío, imaginate si fuera x la displicencia de algunos jugadores actuales, tu jefe ya se hubiera arreglado a una cuarta parte de los futbolistas de la actualidad. Bien x tu JEFE ELIAS, a defender con AMOR PROPIO A SUS AGUILAS.
Saludos Elias
Jorge, y vaya que lo era. Sobre los jugadores actuales, en sus últimos años de vida (con la llegada de los torneos cortos) el fútbol dejó de atraerle con intensidad. Un abrazo
No cabe duda que el odio hay que reservarlo solamente para quien de veras se lo merezca, y no andarlo desperdiciando con cualquiera por motivos baladíes. Eso es quemar la pólvora en infiernitos. Nuestras “autoridades” nos han jodido mucho más, a esos que de veras tendríamos que agarrarlos y lincharlos entre todos. A los Hank, Marín, Beltrones, Salinas, Fox, Ruiz, etc. etc. Pero somos raros: puede más en nosotros el odio deportivo que los agravios de los que hemos sido objeto durante décadas. El Zully se habrá burlado del futbol, pero nuestros gobernantes se burlaron de todos y cada uno de nosotros
Pepe Corvina, pues como mi jefe ya está muerto ni cómo pasarle tu recado. Aunque déjame decirte que sobre los puntos que mencionas también dio lata, pero de otras maneras y nada violentas. Respecto al fútbol, como le comenté a Mauricio líneas arriba: mi padre llegaba a exagerar. Un abrazo
Tu papá no era el único, mi papá también dice que como portero está sobrevalorado a más no poder; que sólo porque era de las Chivas era famoso, pero que como portero dejaba mucho que desear. Hoy en día la historia de tu papá me recuerda a las constantes críticas que mi papá atiza a Sinha, a mi juicio muy razonables y con argumentos sólidos. Saludos.
Mexicanfiend, literalmente en las andanzas del ser aficionado cada quien agarra a su cada cual. Mi padre eligió al Zully, el tuyo a Sinha y cada uno de nosotros tendrá al suyo. Un abrazo
jejeje que tiempos aquellos en los que los chivas eran chivas y los americanistas americanistas y cuando ese odio deportivo se transmitia tan bien a los aficionados. Ahora los clasicos estan muy desangelados, hacen falta mas aficionados como tu señor padre (aunque si exageraba un poco)…
Necro, esos tiempos ya fueron. A las generaciones actuales ya no les tocó ni siquiera un resquicio de aquello. Y sí, mi padre a veces exageraba. Un abrazo
Mas enojado deberian de estar los de Chivas que lo vieron hacer eso…. cuantos no quisieran alinear con el club de sus amores, para que un wey ande bostezando en pleno inicio de partido…
James, y pensar que el más enojado era un americanista. Por ese detalle lo odió para siempre. Un abrazo
primero dejame agradecerte por contestar todos y cada uno de los comentarios en tu nota! algo muy poco comun por cierto, ademas en tu nota anterior 6 años sin el tigre, te comente que me gustaria conocer la historia de tu padre con el zully y antes de quince dias aqui esta!!! MUCHAS GRACIAS, SOY NUEVO EN SU PAGINA Y ME ENCANTA OJALA NO PIERDAN ESE ESTILO Y OBJETIVIDAD QUE LOS DISTINGUE.,….. en cuanto a lo de tu padre, me siento identificado con su pasion, creo que haria lo mismo se veo a los ojos a la basura esa del bofo, que solo por jugar bien dos temporadas y pertenecer a un club de impacto mediatico cree que puede salir a caminar y trotar a la vista de la gente que paga un boleto o ke encendemos la tele para observar un buen juego!!!
Aers1, nada tienes que agradecer, pues es lo menos que podemos hacer con ustedes. Por el contrario, los agradecidos somos nosotros por el tiempo que prestan para leernos. Pasando al texto, pues fueron muchas las peticiones de la anécdota que tenía que escribirla. Un abrazo
Me identifico plenamente con tu padre!
saludos desde Merida
Soy del Ame, tus motivos tendrás. Un saludo hasta Mérida.
Si supiera tu padre que el sully es un tipaso, nunca le nego a nadien un saaludo y una sonriza, en una ocacion despues de terminar el partido unos chavoes le pidieron un aventon con un gusto se los dio y aprovechando el aventon se subieron facil como unas diez personas a su camioneta el solo sonrio.
Roman, no lo dudo. Lo que sí te aseguro es que si mi padre viviera, así fuera buena gente el Zully, lo volvería a agredir. Saludos