Ganaron ustedes, ganó el fútbol

[pro-player]http://www.youtube.com/watch?v=w99MmqzBP1U&feature=player_embedded [/pro-player]México es Campeón del Mundo. No digo “somos” porque yo no jugué. En cambio, asumo mi rol de aficionado para celebrar la hazaña que los chamacos nos han brindado. Más allá de caer en exaltaciones patrióticas, festejo lo sublime del aporte que el grupo dirigido por el Potro Gutiérrez ha dado en estos tiempos de sequía, el regreso del fútbol.

A lo largo de todo el torneo, culminación histórica ante Uruguay en el Azteca, los escuincles tricolores revivieron el deporte que más amamos. Muerto en sus máximas categorías, el fútbol resucitó a través de sangre joven. Cuerpos endebles, vidas en proceso de experiencias y mentes sin presiones lograron lo que las carteras no pueden, darle sentido al balón.

Bien lo dijo el Potro al inicio del Mundial: “ellos tienen que divertirse, jugar para divertirse. No les carguen a toda una nación”. Y eso es lo que hicieron. En cada partido, los niños campeones saltaron a la cancha para jugar a ser ellos mismos en un terreno de juego. Un toque, un gol o una barrida fueron impulsados por el sueño de ser futbolista, por el simple hecho de saber qué se siente oler un césped. A su edad sería un crimen pedirles técnica pulida o perfección táctica.

Sus ganas de querer ser mejor que el otro y ganar, premisa de una cáscara, surtió efecto. El mérito y el título son de ellos. No nos colguemos medallas que no nos corresponden. Festejen chamacos, el mundo es suyo.

Nosotros, los mortales aficionados, también hagámoslo dándole gracias al fútbol por regalarnos imágenes imborrables que son la esencia del fútbol. Ahí tenemos a Briseño cortándole un pedazo de tela a la portería. También tenemos a Espericueta poniéndose un sombrero charro para resumir de forma improvisada el festejo de una gloria construida. Ni qué decir del Potro, quien con todo derecho gritó como loco cada gol de sus pupilos.

Chamacos, festejen como desquiciados, como energúmenos sin control. Ganaron ustedes, ganó el fútbol.

14 comentarios

  1. Paulin Mendiak domingo 10, julio 2011 at 20:50

    Definitivamente es el ejemplo más claro de las contrariedades del negocio en el fútbol. Te sigo felicitando por tus artículos.

  2. Ricardo Aguilar domingo 10, julio 2011 at 21:24

    Excelente Mundial para México y no lo digo por ser mexicano, lo digo porque es la verdad. Obviamente te acuerdas más de unos jugadores que de otros, pero los mejores son Briseño,Gómez,Fierro y sobre todo yo le veo mucho talento a Espericueta, o no lo sé a lo mejor por el motivo de que hace que se vea fácil a la hora de jugar, pero eso siempre es lo más complicado. Saludos Elías.

  3. Jorge lunes 11, julio 2011 at 10:23

    Hola Elias
    Felicidades a la chamacada que nos hacen sentir orgullo x la playera nacional y x nuestro país. Y por que carajos la gente que sabe de Fut y entiende de este deporte no organiza de otra forma la manera de llevar todo un proceso de la selección mayor, digo no serían campeones del Mundo pero seguro si llegarían al mentado quinto partido, pero en fin aqui el tema es: VIVA LA SUB-17 SON UNA CHINGONERIA
    Saludos Elias

  4. zacarias lunes 11, julio 2011 at 10:40

    Que tal Elias…

    Contento y alegre por la forma en que salieron a jugar…mas bien a divertirse…ojala y esto sea los dolores de parto del nacimiento de una nueva cultura deportiva futbolistica en mexico, y sino el inicio de una gestacion deseada y no capricho de un arranque de calenturientas pasiones…., es hora de cambiar y hay materia prima…que esta gritando y demostrando que ellos al menos tienen hue…, trabajo y caracter…sino vean al pequeno kaiser mexicano…que me hizo acordar del partido Italia -Alemania de Mexico 70, Beckenbauer con el hombro dislocado…?

    Hay tanto que aprender de estos ninos heroes…, y tanta esperanza por ver y llegar a los niveles mas altos internacionales, que la aficion reclama con justa razon.

    Saludos y sigue escribiendo tan bien como lo haces.

  5. Marinno RL lunes 11, julio 2011 at 14:54

    Qué gran felicidad verlos ganar. Y tienes razón con eso de que no hay que colgarnos la medalla que a ellos les corresponde. Tristemente, ahí en el carro de la victoria van don Justino y Decio, esos que nunca estuvieron con ellos (salvo en la final).

    Al final hicieron lo que les correspondía, haciendo del mundial su gran “Cáscara”: divertirse, dramatizar, ganar con el corazón.

    SAludos

  6. lazaro lopez martes 12, julio 2011 at 13:36

    Definitivo y positivo; es momento de dar -rienda suelta a nuestro patriotismo y -sin jugar; jugando-somos campeones mundiales

  7. Luiziño10 martes 12, julio 2011 at 18:29

    Con esta selección volví a soñar como cuando jugaba en el patio de mi casa y me imaginaba ser campeón del mundo…esta es la verdadera esencia del futbol…así como se entregó este equipo, lejos de los reflectores, promotores, vedettismos, televisoras, etc….solo por amor al juego…Enhorabuena chavos…y nosotros a seguir gozando esa bocanada de aire fresco que nos entregaron este Domingo que tanta falta nos hacía…¡¡¡Viva México!!!…Elías gracias por tu crónica.

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