Esos apodos…

Gimnasia y Esgrima de MendozaPerdonen ustedes la ociosidad del siguiente texto. No es que no haya otros temas para abordar o la imaginación para un relato esté dormida. No, más bien me sorprendí al leer el apodo de un jugador argentino, apodo que en nuestro país es concebido de diferentes maneras. Se le utiliza específicamente para referirse al órgano sexual masculino, es decir al pene. Su pronunciación nos puede causar risa a muchos e indignación a otros. Lo cierto es que en varios rincones de México a los niños se les enseña que el pene tiene un sinfín de motes y pocas veces se le llama por su nombre. ¿Les suena la palabra “pilín”?

“No te estés agarrando el pilín delante de la gente”, “Me duele el pilín”, “Aquí huele a pilín”, son algunas frases que suelen escucharse para aludir al pene. Bueno, pues resulta que en Argentina el equipo de Gimnasia y Esgrima de Mendoza, club que milita en divisiones inferiores, fichó a Daniel Aráoz, jugador que tiene que ver con el tema.

Su trayectoria ya de por si da para expresar un rostro de incredulidad. Actualmente Aráoz tiene 31 años, edad suficiente para haber militado en nueve equipos, siendo Gimnasia su décima camiseta. Debutó en 1997 con el Atlético Tucuman, equipo con el que estuvo en dos ocasiones, situación similar con el Talleres de Perico.

Aráoz arribó a Mendoza tras ser repatriado, pues jugaba en el fútbol chileno con Deportes La Serena. De nueva cuenta en su país, Gimnasia y Esgrima la da la oportunidad y lo presenta como un flamante refuerzo. De inmediato, prensa local le da cobertura al jugador. Es aquí cuando nos enteramos sobre la existencia del Pilín.

Sí, ¡ese es su apodo! Ustedes imaginarán los pensamientos inmediatos. “Si llegara a jugar en México, ¿le gritarían así sus compañeros en la cancha? ¿Cómo coreará la afición su nombre? ¿Cómo firmará los autógrafos?”. Peor se pone la cosa si tomamos en cuenta la práctica del albur en nuestro país.

Y precisamente sobre el albur, diarios argentinos nos obsequian frases del arte de la leperada al informar sobre la llegada del Pilín Aráoz a Gimnasia. Claro, ellos no saben que su aporte es distorsionado acá. Un ejemplo es Diariouno. Una entrevista hecha a Aráoz para ellos es trabajo periodístico, para nosotros un manjar lepero.

“El Pilín tuvo su primera práctica”, “…me llamaron, sostuvo el Pilín”, “Voy a tratar de dar lo mejor: el Pilín”. ¿A poco no son unas joyas? En fin. Todo lo anterior, reitero, se da por una ociosidad ante la pregunta de cómo puede haber un futbolista valiente que se atreva a cargar la cruz de ese apodo.

6 comentarios

  1. aers1 jueves 21, julio 2011 at 12:16

    jajajaja no se que tan buen jugador sea pero debe teneer un autoestima enorme !!!! jajajaja no pos sin dudas aca en mexico o le cambian el apodo o se regresa a su tierra muerto de verguenza!!! yo ya me imagine como tres bromas de esas pesadas nomas con oir el nombre!!!
    agradable lectura que me enseña sin duda primero que el futbol puede ser visto desde muchos y muy variados angulos y segundo: que siempre va a ser mejor que nos llamen por nuestro nombre por mas feo o raro que este sea!!!

  2. pepe corvina viernes 22, julio 2011 at 13:08

    Jeje, me acordé de otros: el “pájaro” Domizzi y un seleccionado olímpico italiano que se apellidaba Verga (eso está mucho peor que el apodo del pilín). Creo recordar que por ahi hubo otro jugador al que apodaban el “piquete”…

  3. Maxchiva viernes 22, julio 2011 at 13:41

    Definitivamente dentro del vasto mundo del fútbol, siempre, pero siempre habrá algo que no deje de sorprenderme… así sea en un juego llanero o en un juego del mundial, siempre hay algo que fascina y sorprende, ya sea desde un apodo, un aficionado, un jugador, un gol… en fin, tantas cosas…

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