Pobres mexicanos

Pobres mexicanos

DF, Guadalajara, Toluca... Domingo 31 de julio 2011

Hace unos días, en el canal ForoTV, un insensato, en clara defensa a la indecorosa realidad de nuestro país, advertía: “Mejor esperemos los resultados del Coneval, antes de hablar de lo que suponemos como pobreza”. Más que esperar los siempre maquillados datos, mejor le hubiera convenido asomarse a cualquier calle del país.

En fin, hoy ya tenemos los resultados en la mano y, ¿qué creen?, efectivamente, se confirmó que hay un mayor número de pobres, con todo y los cosméticos toques a los números para no alarmar a los de por sí ya alarmados mexicanos.

La administración federal actual ya no será sólo recordada por los 50 mil muertos producto de la presunta lucha contra el narcotráfico, sino que también dejará, en números redondos, algo así como 5 millones más de pobres tras finalizar el sexenio.

A Ken Loach, un cineasta enamorado del fútbol y de las clases populares británicas, le pasó por la mente hacer una película donde pudiera reunir sus dos amores, y el resultado fue Buscando a Eric, un filme protagonizado por el más rebelde y antiautoritario de todos: Eric Cantona.

Sin contarles más detalles de la película (recomendación obligada, diría un sabio callejero), en ella vemos al ex Manchester United convertido en un psiquiatra del proletariado. Vaya, un terapeuta del oprimido.

La cinta muestra, por ejemplo, a un cartero que padece la creación de lo que muchos suponen como la mejor y más aristócrata liga del mundo, la Premier League. “Ya no puedo ir al estadio porque los precios de las entradas se han disparado”, se quejaba. Esa sentencia es hoy común en Inglaterra, donde se dice que los verdaderos hinchas ahora sólo se encuentran en los pubs. Muchos de ellos ciertamente hooligans, además se han alejado de las tribunas porque, señalan, “ahora ir a un estadio es como ir a la ópera, donde todos están sentados y bien vestidos”.

Es cierto, hoy el ingreso promedio de los asistentes al fútbol en Inglaterra no es precisamente bajo. “Son más educados”, diría cualquier levantacejas, pero de ese sector de la población también han surgido muchos de los actos racistas en las canchas inglesas. O, para no ir tan lejos, entre ellos también se encontraba el energúmeno, ultraderechista por cierto, que increpó a Cantona para que éste respondiera con una patada de kung fu en la cancha del Crystal Palace.

A Julio Boltvinik, acaso el académico mexicano más enterado en temas de pobreza, le escuché decir hace unos meses, durante una charla en el Club de Periodistas de la Ciudad de México, que el número real de pobres en nuestro territorio ha alcanzado ya el 80%, la mitad de ellos, en pobreza extrema. Por supuesto, lo respaldaba con datos irrefutables que, si les interesa, publica semanalmente en su columna Economía Moral dentro del diario La Jornada.

Ateniéndome a ese escalofriante dato, debo suponer que cuando menos 8 de cada 10 personas que leen este texto están en esa condición de pobreza, lo que dicho de una manera simple, significa que su sueldo no les alcanza para hacerse de una vivienda digna, servicios de salud, alimentación y vestido, tanto para ustedes como para quienes dependen de ese salario. De ir al futbol ya ni hablar.

El Apertura 2011 ya nos regaló dos jornadas completas, es decir, ya se realizaron encuentros en todos los estadios de la Primera División. Hasta ahora tuvimos partidos agradables y aburridos, goles notables y ordinarios, resultados esperados e impensados, pero todo ello rodeado, principalmente, por gradas y asientos vacíos. La gente no está yendo al futbol pues.

Mientras charlaba con un par de futbolistas en días pasados, me quedó claro que el tema de la ausencia de público los tiene, en general, sin cuidado. Es más, diría que hasta lo prefieren. Los directivos, ignorantes tanto del juego como del negocio, tampoco están muy preocupados que digamos.

Eric Cantona, aunque no lo crean lector de Soren Kierkegaard en sus ratos libres, no pudo cambiar el fútbol cuando lo practicó, y después de más de media docena de suspensiones por actos rebeldes que le molestaron siempre a las autoridades, tanto francesas como inglesas, prefirió abandonar el juego. En Buscando a Eric tampoco cambió nada, pero desde la ficción abonó para retratar un fútbol que poco a poco se ha desvinculado de la sociedad, principalmente por el tema económico. Esa misma queja ya la había advertido Nick Hornby en su libro Fiebre en las gradas, justo en el momento que iniciaba la entonces recientemente creada Premier League.

En México no hay Cantonas, y desafortunadamente tampoco hay muchos como Ken Loach. La prensa deportiva en general tampoco se preocupa por el destierro del público en nuestros estadios, y la televisión horrendamente contestará que mientras haya audiencia a través de la pantalla (mejor aún si es tv de paga), poco les interesará si se paran o no por una tribuna. Les da lo mismo.

Este domingo 31, en el Nemesio Díez, los boletos se fueron por las nubes para ver, en efecto, un partido atractivo. Sin embargo, el Toluca-América no provocó el lleno, ni siquiera en uno de los estadios con menos capacidad dentro de la liga. En Guadalajara, más tarde, vimos un tétrico Omnilife, donde se escuchaba hasta el eco de los gritos que salían de la banca. Otro episodio lamentable de un fabuloso estadio que, aparentemente, se construyó para no recibir a casi nadie. Y, finalmente, en la Ciudad de México, una de las más pobladas del mundo y la que aparece con mejor nivel socioeconómico del país, el público no fue capaz de poblar ni el 60% del estadio más pequeño de la capital, incluso en un evento que tendría como figura, aceptado así por la mayoría, al mejor jugador del mundo, Lionel Messi. Sobra decir que los boletos no eran del todo baratos.

¿Qué hacemos? ¿Esperamos, como decía el botarate de ForoTV, datos y estudios sobre el público futbolero mexicano? O mejor nos damos cuenta de una vez por todas que el show se está derrumbando y que el millonario negocio no está acorde con la triste y cada vez peor realidad de nuestro país.

Uno de los futbolistas con los que conversé el tema, tibiamente me comentó que “sí habría que hacer algo”, casi como sin ganas de hacerlo. “¿Cuándo tendremos un Cantona, aunque sea como el de la película?”, me pasaba por la mente mientras lo escuchaba.

La pobreza en México, explicada desde muchas causas, todas ellas tenebrosas, va en aumento. El fútbol, desde siempre exquisitamente nutrido en todos sus ámbitos por las clases menos adineradas, ha decidido no acompañar a su público dentro de la crisis nacional. ¿El resultado? Los mexicanos se han desentendido de su recreo más preciado, y el juego se ha quedado abandonado entre una multitud de gradas, incluso, sin estrenar.

Pobres mexicanos… hasta el fútbol nos da la espalda.

4 comentarios

  1. Matias lunes 1, agosto 2011 at 10:18

    Ese desinteres de parte de todos los actores del futbol es el que mata el amor de las personas por ir a los estadios, deja tu los resultados y los precios, no, la poca conexión entre el equipo y el aficionado es lo que le da en la torre a la asistencia a los estadios.

    Te pondre un ejemplo, mi amado Schalke 04 casi siempre tiene lleno el estadio, la gente va y apoya y todo el rollo, y eso que el boleto mas baratito anda en unos 50 euros y de ahi puede llegar hasta los casi 200 euros, que no viene siendo mucho en comparacion con los precios que los revendedores se mandan aqui en juegos disque importantes, pero bueno, el asunto es que en los cuartos de final del Schalke vs Inter en la champions que se jugo en milán la gente pudo ir a su estadio en gelsenkirchen a mirar el juego, combraron la entrada (creo que arriba de 15 euros) pero aun asi la gente lleno el estadio para mirar el partido en las pantallas del Veltins Arena, porque va la raza? porque hay una integracion con el equipo, alli ves a Huntelaar, a Raul, a Farfan conviviendo con la aficion, a los directivos comprometidos con ellos, eso, tristemente, es algo que nunca pasara aqui.

  2. Maxchiva lunes 1, agosto 2011 at 14:42

    Coincido con el artículo en que desgraciadamente la situación económica del país no ayuda a las clases menos favorecidas para acudir con regularidad al estadio a distraerse y a olvidarse por un ratito de sus problemas… aunado también a la cada vez menor identidad de los aficionados con lo que éstos desean que su equipo represente… una serie de factores que alejan inevitablemente a la afición de sus equipos, que dejan al futbol en un estándar de lujo para quienes en muchos casos disfrutan más y se apasionan aún más con él…

    Mención aparte merece la película de Eric Cantoná… todo un deleite cinematográfico para la vista, bien por Cantoná.

  3. Jorge martes 2, agosto 2011 at 14:52

    Hola Jairo
    Efectivamente el aspecto económico influye en gran medida, amén del pobre espectáculo que algunos técnicos resultadistas y de tácticas ratoneras adoptan ya hasta en los equipos de gran convocatoria (en México el América con Lapuente, en España el Atlético con Aguirre, el Real Madrid con Mourinho) pues el resultado son tribunas vacías y obviamente la falta de ese ambiente y sabor que deben tener los partidos de soccer. Si a veces la piensas para chutarte un partido completo por tv. imagínate acudir al estadio para ,…..¿disfrutrar? de tu equipo predilecto y gastar dinero en un expectáculo venido a menos.
    Saludos Jairo

  4. pepe corvina viernes 5, agosto 2011 at 13:43

    MUY CIERTO! Y CUIDADO PORQUE AL RATO TAMBIÉN LE VAMOS A APAGAR A LA TELE SI NO NOS DAN UN ESPECTÁCULO DEPORTIVO SERIO Y DE CALIDAD. SI NO SALEN A RAJARSE LA MADRE POR GANAR, PUES. CREO QUE HASTA ENTONCES LOS DIRECTIVOS VAN A ENTENDER QUE HAY QUE CAMBIAR MUCHAS COSAS EN NUESTRO FUTBOL

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