La décima Regla de Oro

La décima Regla de OroJustamente ayer rematé una asignatura de arbitraje (aprobé, faltaba más). Hacia la última hora, un poco como despedida y otra poco como recomendación, aparecieron en pantalla las 10 Reglas de Oro del Código Fair Play de la FIFA. Cuando vi el décimo, me quedé pensando en Elijah Kerr.

“Nosotros debemos cuidar al fútbol, tú, yo”, me decía al finalizar un árbitro, por cierto mundialista en la última década. “Todos los que somos parte de esto, los que vivimos del fútbol, debemos defenderlo ante cualquiera que guste de ensuciarlo”, continuó. “Mira los medios y los periodistas (él no sabía a qué me dedico) con qué facilidad hablan de corrupción sin nunca probar nada, y por esas pocas palabras hacen parecer que todos fuéramos parte de lo que suponen como denuncias. Este deporte puede cambiarle la vida a mucha gente, incluso nosotros hemos salido adelante gracias a él. ¿Cómo es posible que gente ajena a esto diga que nosotros podríamos comprar o vender partidos?”.

Elijah Kerr es un inglés, de raza negra, que construyó una organización de entretenimiento que ayuda a gente joven, chicos de la calle.

La muerte de Mark Duggan, el pasado 4 de agosto, detonó los disturbios en Inglaterra. Fue el muerto 334 a manos de la policía en las últimas dos décadas, sin que ningún oficial haya recibido condena alguna. Sucedió en Tottenham.

El partido de los Spurs que inauguraría en el barrio la vigésima edición de la millonaria Premier League fue suspendido. Las llamas inundaron negocios, viviendas y autos. Las protestas inundaron las calles, primero por la muerte de Duggan, y después por el descontento social natural tras la recesión económica, elecciones generales, cambio de gobierno, cortes al gasto público, desempleo para los recién graduados, difícil acceso a los estudios universitarios, el cinismo y corrupción de medios y gobierno. Siempre los jóvenes encabezando todo.

Tras el caos, Rio Ferdinand tuiteaba desde su pomposa casa valuada en más de 10 millones de dólares: “Parece que estas personas no sienten temor ni respeto por la policía… ¿podrá tal vez el ejército ganarse ese respeto?”.

Joy Barton, jugador del Newcastle, fue menos amable con las protestas. Su tweet apuntaba que “eso pasa cuando gente sin educación se aburre… protesta por nada”. David James, ex portero de la misma Selección, escribió en The Guardian que “los jugadores no tienen por qué ser modelos de los jóvenes”. Era una clara respuesta a las palabras de un comerciante afectado, quién sin dudar declaró que “los jugadores deberían donar parte de sus fortunas en lugar de lamentarse por Twiiter”. Wayne Rooney, tal vez el mejor pagado de todos, pedía por Twitter que “por favor paren”.

La English Premier League se ve más de 200 países, incluso en Sudán del Sur, país recién formado el 9 de julio pasado. Hoy la televisión paga 1300 millones a la liga. La entrada promedio a los estadios ingleses supera las 50 libras (poco más de mil pesos).

En una época donde los titulares del mundo divulgan la caída de las bolsas mundiales con epicentro en Europa y Estados Unidos, jóvenes chilenos exigiendo educación pública de la que carecen, indignados españoles protestando ante la llegada del Papa, decenas de miles de indignados israelíes movilizados contra la carestía de la vivienda y el costo de vida, la brutalidad del régimen sirio, que no duda en masacrar con el ejército, tanques y buques de guerra a un pueblo que ya no soporta su régimen y se rebela, Penny Red, sin justificar, explica el origen de los actos violentos en Londres: “Representan una forma de escape en la cual (los jóvenes) pueden sentirse más fuertes, pues toda la vida les han dicho que no sirven para nada. Es la gente a la que nunca nadie le ha demostrado respeto y hoy ellos tampoco lo están mostrando por nadie”. Nina Power enumeró en un artículo que el 10% más pudiente de la población inglesa mantiene una diferencia nunca antes vista de 100 a 1 contra el 10% más pobre. Paul Hayward justificó la suspensión del partido en Tottenham, diciendo que “los futbolistas son modelos de esa opulencia minoritaria”. Algunos tienen sueldos que rondan el millón y medio de pesos (80 mil libras) por semana.

David Cameron, Primer Ministro Británico, reunió a su equipo con el fin de controlar la crisis, mientras veían una competencia de voleibol de playa en Horse Guards, una millonaria instalación, destinada para el jet-set.

Desde hace meses, además, el gobierno inglés anunció un recorte en el deporte escolar de casi 162 millones de libras. El fútbol es, por supuesto, el más practicado. La Premier League cumple con actos altruistas a comunidades, en los cuales destina poco menos de 8 millones de libras, que equivale al sueldo anual de cualquiera de sus estrellas.

El propio Cameron, aun con su ciudad capital en llamas, siempre minimizó los actos argumentando que “eran cosas de pandillas”. El alcalde de Londres, Boris Johnson,se mostró complacido porque “habían detenido a muchos violentos”. Fueron, según cifras de la propia Scotland Yard, más de 1600.

Elijah Kerr, en cambio, de inmediato sostuvo que la rebelión no era otra cosa sino “gritos de ayuda”. Lo entendió mejor.

Por cierto, Elijah Kerr, hoy regenerado, fue el líder de la banda callejera más temida en Londres… La décima regla del Código FIFA es, por si se lo preguntaban, “Hacer del mundo un lugar más feliz”.

4 comentarios

  1. ed viernes 19, agosto 2011 at 16:49

    Es lamentable que aún piensen que estos son hechos aislados en el Reino Unido, que todo esta bien, que son gente inadaptada, que oprimiendo estos barrios las cosas van a mejorar, es una pena como a través de todas estas “insurgencias” alrededor del mundo no entendemos el clamor y la necesidad por un nuevo orden económico, político y sobre todo social….ojalá la décima regla de FIFA fuera una obligación Mundial….

  2. Jairo Martínez viernes 19, agosto 2011 at 17:59

    No es que lo piense ed, es que así quieren que lo piensen los demás… Un saludo, gracias por leer y comentar!

  3. i ele sábado 20, agosto 2011 at 17:01

    Muy bueno, Jairo. Los que te seguimos acá sabemos de tu gusto por la Premiere League, así que celebro que nos dejes verla con ojos críticos.

    “eso pasa cuando gente sin educación se aburre… protesta por nada”, wow… en fin.

    Saludos

  4. Jairo Martínez jueves 25, agosto 2011 at 0:01

    En la cancha me encanta, como casi todos. Afuera no, como casi todos…

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