Mosaico de una jaula de oro

Gabriel OrozcoPreocupa Real Madrid / Preocupa Barcelona / Todos latentes a lo que hagan o dejen de hacer / Que si Mourinho, que si Guardiola / Que si Messi, que si Cristiano / Dimes y diretes / Guerra verbal y mediática / Se atacan / Se defienden / Buscan defectos hasta en las piedras / El chiste es agredir / ¿Por qué no rescatar la universalidad en los mínimos detalles de reconocimiento? / Valorar cualidades de uno y otro / Quizá el fútbol como juego ya no importa.

Elegí el fútbol por un sueño / A mí edad quiero jugar, divertirme en la cancha / ¡Oh!, cruda realidad / Puertas cerradas / Ser joven es ofensa / No les interesa si quiero aportar / Les importa lo que pueda darles como objeto / No tengo nombre / Soy un símbolo de pesos o dólares / Según ellos todavía no valgo, tengo 17 años / ¿Quién soy? / Aún no debuto en primera y ya me vetan de la Selección / Una nación que no es la mía me acoge / Zas / Causo revuelo / En lugar de apoyarme me juzgan / Soy un desertor, un maleducado / Me llamo Edson / Mi apellido es Rivera / ¿Por qué soy culpable si no he cometido delito alguno?

El mundo gira / Vendas nos cubren los ojos / Aumentan las agresiones físicas hacia los árbitros / Directivo amenaza con armas a sus jugadores en el vestuario / Hinchas amenazan de muerte a futbolistas / Niños africanos son traficados bajo engaños de promesas futbolísticas / Latas con excremento son lanzadas en tribunas, asunto de salud pública / La homofobia genera suicidios, el racismo impera.

Espérenme tantito. Si abrimos la reja de esta jaula de oro que hemos construido, cárcel donde encerramos al fútbol, se alcanzan a ver resquicios de su espíritu libre. No porta cadenas ni esposas.

Nació con seis dedos / Siempre quiso ser portero / Los médicos le incitaban a elegir otra posición / Se aferró a su meta / Literalmente / Tiene 33 años de edad / Gabriel Orozco / Campeón con Recreativo Estrellas de Córdoba, Argentina / Y levantó la copa con el mérito de haber terminado invicto / Pudo alzarla a pesar de que le faltan cuatro dedos para atajar.

Perdonen que no les haya escrito un relato o de haber elaborado el texto con una narrativa lineal. Pero el hilo conductor de los temas tratados está en terapia intensiva. De qué me sirve el dinero si estoy como prisionero dentro de esta gran nación. Cuando me acuerdo hasta lloro que aunque la jaula sea de oro no deja de ser prisión…

7 comentarios

  1. robsopp viernes 2, septiembre 2011 at 12:34

    Hola Elias, comparto tu tristeza e impotencia, no estuvo en nuestramos dejar gran parte del futbol a merced de lo que dicta el dinero, que en cierta medida le ha hecho daño a esta nuestra pasion.

    No podemos permitir que la violencia, la envidia, la competencia no sana dañe irreparablemente el juego y sus alrededores, esta situacion esta aun en nuestras manos, de todos los que formamos parte, gracias por tu reflexión espero haga pensar a mas de uno

    • Elías Leonardo sábado 3, septiembre 2011 at 14:09

      Robsopp, más que impotencia hay un dejo de decepción. No sé si llegue al grado de tristeza, pues siempre hay esperanza. Quizá no sea tan palpable en la reflexión pero detrás hay mucha responsabilidad de nosotros los medios, así como de aficionados. Un abrazo

  2. robsopp martes 6, septiembre 2011 at 15:51

    Si, se nota el dolor y lo comparto y en mi caso el dolor se transforma en impotencia, pero me queda claro que medios y aficionados aun tenemos algo por hacer en nuestras manos, un abrazo

  3. Marinno RL viernes 9, septiembre 2011 at 0:52

    En una frase que pusiste ahí, está todo Elías: “El futbol como juego ya no importa”… triste realidad… la esencia del pambol se ha perdido entre estupideces banales.

    Triste que el futbol haya pasado de ser una guerra o combate meramente simbólico, a combates de agresión verbal, de enemistades entre jugadores, de intereses marcados fuertemente.

    El futbol es simbólicamente bello, ni cómo dudarlo, pero lo triste es cuando estos simbolismos dejan de serlo y traspasan esa barrera que los separa de la realidad.

    My game is Fair Play??

    • Elías Leonardo sábado 10, septiembre 2011 at 0:04

      Marinno, y ha caído en esas “estupideces banales” porque lo hemos permitido, difundido y aplaudido. Medios y aficionados también tenemos responsabilidad. La belleza del fútbol la transformamos, la moldeamos a base de cirugías estéticas y hoy tenemos a un lindo maniquí. Un abrazo

  4. Marinno RL sábado 10, septiembre 2011 at 0:36

    Lindo maniquí?? Como a veces se dice: “Este maniquí tiene buen lejos”, pero viéndolo de cerquita, a unos centímetros, la verdad es que es bizarro, es feo, es triste.

    Qué mal!!!

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