Retorno de rey

Y volvió. El sueño, tremendo letargo, secuestró parte de la esencia conocida como Jogo Bonito en la Selección Brasileña. Debacle de uno, incertidumbre de otros. Hoy su anunciado regreso fue tan prolífico en fútbol como esperado. Ronaldinho de nuevo fue el reflector y no uno más. Se echó el equipo en hombros y tomó, como unos años atrás, la responsabilidad de ser la referencia.

Confabulación generacional, Brasil se acordó de sonreír con las paredes que terminaban en palmadas entre Neymar y Ronnie, los tiros libres del Diez, la profundidad de Alves y la inventiva de Damião. Menezes lo ha intentado: retomar la faceta constructiva y progresista de la Canarinha y ¿quién mejor que Dinho para mantener a flote el proyecto?

La confluencia de tiempos resulta perfecta. De la depresión que vivió el astro en su salida de Barcelona, a la transición desordenada en Milán y el aterrizaje para resurgir en Río. A sus 31 años en la ajena cuidad de Londres, Ronaldinho Gaúcho respiró la adrenalina y el poder del apoyo, la fuerza del público y todo eso que lo encumbró en lo más alto del balón.

Un eslabón más para el futebol brasileiro. Ronaldinho ha dejado en claro -y lo viene haciendo desde hace rato en Flamengo- que será una carta fortísima (tal vez la más) para conducir a su Seleção al título obligatorio que se entregará el 13 de julio de 2014 en el Maracanã. Y lo hará divertido, lento como corre ahora, creativo, intenso e inteligente.

FacebookTwitterWhatsAppEmail

7 comentarios

Your email address will not be published. Required fields are marked *