Lecciones turcas

[pro-player]http://www.youtube.com/watch?v=aL4jg3taBs4[/pro-player]Lo conocí en 2008. Alejandro Jodorowsky vino a la UNAM para dar una conferencia sobre “El teatro, el cine y el sagrado”, sin embargo, y ante el clamor de los presentes, dio rienda suelta al tema de la Psicomagia. Bajo la premisa de que el arte sirve para sanar, captó mi atención y en un encuentro no pactado me dijo que lo importante es crear. Y para crear hay que dejar de lado prejuicios, barreras culturales. Junto con pegado llegué a este sitio para escribir mis historias.

Lo anterior sirve de contexto para decirles que hace algunos meses Jodorowsky escribió lo siguiente: “Debo decir, sin ánimo de ofender a sus admiradores, que el fútbol revela una de las mayores enfermedades de nuestra civilización. Enfermedad que tiene su origen en la misoginia. Un mal ejemplo para los niños: se les inculca que pueden llegar a ser héroes públicos, mientras sus hermanitas juegan a las muñecas encerradas en sus casas. A la mujer sólo le queda ser espectadora…”.

Justo releí su texto el lunes pasado. Más que por interés lo hice como una fuga. Tenía que encontrar algo que me distrajera de la tristeza que me aquejaba: me distancié de una mujer a la cual amo y ella también se alejó. Simplemente nos separamos. Curioso, acto fortuito o no sé qué, ella leía el mismo texto que un servidor al mismo tiempo, salvo que encontró un detalle que yo no percibí. Me llamó para decirme que Jodorowsky planteaba una solución para vencer la misoginia en el fútbol. “Te digo esto porque sé que te interesa y bien podrías escribir sobre eso”, pronunció antes de colgar.

“Tenemos que crear el FÚTBOL MIXTO. Hombres y mujeres deben ser capaces de colaborar en este deporte. Ya no será el triunfo de un grupo de machos contra otro grupo de machos, sino un encuentro de parejas, donde se unirá la fuerza viril a la sutileza femenina. Los niños comprenderán entonces que pueden, siendo de sexos diferentes, ser complementarios”, proponía Jodorowsky.

Lo que son las cosas. Al día siguiente Turquía nos regaló una imagen sumamente emotiva. El estadio de Fenerbahce lució repleto con puras mujeres y niños. De acuerdo a la Federación Turca de Fútbol la medida radica en darle un ejemplo a los varones de que féminas e infantes también forman parte de este deporte y merecen disfrutar un partido libre de violencia, libre de prejuicios sociales.

A la par de ver a esas mujeres y a esos niños dando una lección de que el fútbol no es nada más un show, ella volvió a llamarme. “¡¿Ya viste lo que pasó en Turquía?! Estoy emocionada y de inmediato pensé en ti”.

Todo este rollo es para compartirles que el siguiente texto lo he escrito con ella a mi lado. Aquí, juntos, queremos extenderles nuestra experiencia para decirles que efectivamente el fútbol no tiene sexo y nos puede a unir a hombres y mujeres en una armonía indescriptible. En alusión a lo que plantea Jodorowsky, nosotros hemos querido iniciar ese campeonato de fútbol mixto desde casa.

Lo acontecido en Turquía surtió efecto en otros lares.

4 comentarios

  1. i ele jueves 22, septiembre 2011 at 20:54

    Qué emocionante, la verdad. Cómo se oye el estadio con puras voces de mujeres… estaría bueno saber qué dijeron los jugadores, cómo se vibra.

  2. Mexicanfiend lunes 3, octubre 2011 at 11:58

    No existen las casualidades, quizá la Psicomagia unió dos almas a través de una lectura simultánea, así tenía que ser. Por historias como esta regreso diario a leer este sitio: El fútbol es sólo un pretexto para mostrar lo más sublime y lo más oscuro del alma humana. ¡¡¡Vivan las mujeres!!! ¡¡¡Viva el fútbol!!! ¡¡¡Viva el amor!!!

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