Salir campeón sin River

[pro-player]http://www.youtube.com/watch?v=KH79hvOjzBU[/pro-player]En la Bombonera se apagan las luces, se vuelan los últimos papeles, ya no hay fuego; apenas humitos de choripanes que ya fueron masticados por los hinchas de Boca, campeones después de tres años; justo en el campeonato surrealista.

Si los padres pretenden de sus hijos sujetos activos, revolucionarios, transformadores de la realidad hay, en Argentina, un elemento más poderoso que el manifiesto marxista: podrán decirles a sus hijos que River se fue a la B, que la realidad no es inalterable. Y en todo caso, desde ahora, ¿qué es la realidad?

Sin su archirrival en el mapa futbolero, Boca produjo la paradoja. Siempre se señaló que los gigantes del fútbol argentino no se explican el uno sin el otro. Sin River, Boca volvió a ser Boca. Además, se coronó invicto. Y su arquero fue el campeón de la historia menos vencido; apenas seis goles en 19 partidos.

La fiesta grande fue hace dos fechas, en la Bombonera. Ese día volvió a estar Riquelme, que hacía cinco partidos que no jugaba; Román reclamaba, también, ser parte de la foto del campeón. El capitán había abandonado por lesión a su equipo, al que elevó a los altares cosido a su botín derecho. En el cierre, ante All Boys, Riquelme ya no estaba; ahora descansa para el próximo torneo, mientras se recupera de una fascitis plantar.

Boca necesita atender su corazón. Aunque no parezca, extraña a River. Fue un campeón tan sobrado, con tanta distancia (12 puntos, otro récord), que en algún punto añoró más adrenalina.

El morbo de River fuera de la élite le arrancó la sonrisa socarrona. Boca lo disfruta, es cierto. Pero más pronto que tarde, el escenario se reacomodará. Hasta tanto suceda se impondrán la burla, los fueguitos en el alma, los papeles escritos con el título número 51, las luces de las marquesinas del campeón. Y si la realidad vuelve a ser real, también disfrutará de su superclásico. De ese partido que apasiona, que moviliza, que es tan popular, que profundiza los vínculos, que le clava estacas a la historia. Como una revolución.

7 comentarios

  1. Marco Malvido miércoles 14, diciembre 2011 at 1:31

    Saludos Marcelo. No soy hincha de Boca ni mucho menos y no pretendo ponerme en el lugar de uno de ellos, pero me pregunto: ¿A pesar de todos los records que consiguió y del título como tal, les habrá sabido igual sin River? Muy interesante texto, me encanta la frase “Sin River, Boca volvió a ser Boca”.

  2. Marcelo Rodríguez miércoles 14, diciembre 2011 at 8:22

    Hola Marco, muchas gracias.
    Qué bueno que también te vamos a estar leyendo.

    Abrazo

  3. rafa miércoles 14, diciembre 2011 at 18:39

    Esto de que un grande esté en la B, es algo impensado y poco realista (si hablamos de la historia de dicho club). Soy hincha de Boca y se extraña a River. No disfruto, ni tampoco disfruté de su descenso. Este campeonato fue raro, porque quizás no hubo un equipo que le hiciera sombra a un Boca muy sólido y con pocos puntos bajos. Muy buena la entrada, saludos!

  4. Marcelo Rodríguez miércoles 14, diciembre 2011 at 19:57

    Gracias Rafa por tu visita, además de las sensaciones. “Raro” es una buena palabra para definir a este campeonato.

    Saludos

  5. i ele miércoles 14, diciembre 2011 at 23:24

    Marce, como siempre, un gusto grande leerte. “La realidad no es inalterable”, eso me encantó.

    Qué números los del arquero, eh. 6 tantos en 19 partidos, nada mal, nada.

    Saludos

  6. Marcelo Rodríguez lunes 19, diciembre 2011 at 19:52

    Gracias i ele por estar, siempre.

    Besos

  7. Alejandro Ponce viernes 13, enero 2012 at 14:52

    Soy hincha de Boca! incluso en este momento que escribo porto con orgullo un jersey del gigante! En lo personal se me hace una falta de respeto decir que “Sin River, Boca volvió a ser Boca”, este club no depende de algún otro, mucho menos de uno que juega en la “B”, la grandeza de los xeneizes radica en todo lo que se ha ganado y como se ha hecho, sus jugadores y cuerpo técnico, además de su hinchada! no depende de otros equipos. Y si se extrañaran los clásicos, el sabor de estos, la pasión desbordada, porque se vio que ni Velez ni San Lorenzo, están a la altura de nosotros, se extrañara humillar a la bombonera a las gallinas pero no se preocupen, alrato regresan a comerse goles!

Your email address will not be published. Required fields are marked *