Disparate de fin de año

Manos unidasSeñoras y señores, un año más que se nos fue en friega. En atención a su distinguida presencia como lectores de este sitio, no podía dejar pasar la oportunidad para escribirles las felicitaciones correspondientes a esta época. Sin embargo, lo haré a mi manera.

Si hay un lector terco como las mulas e insistente con un servidor es Marinno. A menudo me escribe reproches para precisar que “descuidas a ELBUENFÚTBOL*”. Probablemente tenga algo de razón, mas en cambio hay circunstancias que me orillan a no escribir por escribir. De algo pueden estar seguros: los textos que salen de mi pluma los elaboro con pleno respeto tanto a ustedes que nos leen como al elemento vital que es el tener algo que decir.

Ha sido un año con sus cosas buenas y malas, todo fluyó; desde cambios laborales y profesionales hasta evoluciones personales. A sabiendas de que concibo al fútbol como una herramienta social, reflejada en su mayoría en forma de cuento o relato, el balón hay que buscarlo en la realidad que nos aqueja. Durante el trajín de esa mi percepción me he desenvuelto en ambientes donde las historias otorgadas han pasado factura al desgaste no sólo físico, sino también mental y emocional.

No es que cargue con las broncas de los demás, pero sus problemáticas también pueden ser las mías (inseguridad, pobreza, marginación, entre otras). Dentro de este proceso para hacer del balón un pretexto que plasme el sentir de un niño con discapacidades como el de los chicos que no tienen dinero para comprarse sus uniformes, me topé conmigo mismo. Sí, el periodista y pluma que les escribe, o sea un servidor, también es ser humano y padece golpes en el alma similares a los de cualquiera de ustedes.

Quizá mi forma de enfrentar la adversidad no es la más recomendable, pero sí la más honesta, es decir al puro pelo. Surgen reflexiones, aparecen ejercicios de autoconocimiento y también lágrimas. Ello obligó a tomar distancia de actividades, personas y cosas, pues al menos no concibo un sano entendimiento con los demás si no sano primero; había que estar solo.

Tampoco es que me vaya a morir, esté internado en un psiquiátrico o se aproxime el fin del mundo, sin embargo eso de confrontarse con uno mismo tiene su espacio y lleva su tiempo. No obstante, me he permitido, porque así lo he querido, salir de la madriguera para expresarles a cada uno de ustedes mi agradecimiento sincero por seguir dándonos la confianza de considerarnos un medio alternativo para abordar el fútbol.

Asimismo, he de externarles mis mejores deseos y las mejores vibras para el año que viene. Gracias a sus comentarios (críticas o halagos) hay motivo para mejorar y para seguir unidos a través de la fachada del balón, misma que en el fondo es la vida misma que tiene como recurso al fútbol.

Un fuerte abrazo a todos.

P.D. No canten victoria. De mí no se libran y seguiré dándoles lata con mis disparates.

2 comentarios

  1. Maxchiva sábado 24, diciembre 2011 at 17:14

    Sólo puedo decir… Feliz Navidad y Próspero Año Nuevo Elías.

  2. Marco Malvido martes 27, diciembre 2011 at 15:50

    Gracias por regalarnos un año más de su pasión. Éxito.

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