Volar no es lo que soñaste

Cuando diciembre decide pegar lo hace sin guante. Después del recalentado la onda gélida externa se transporta al interior, busca un resquicio, hace una pared con el hígado para pegarte donde más duele, en el corazón. Así es diciembre, frío para los que no conocen a Santa, mortal para los que se abandonan al dolor.

De la nada, frente a las esferas navideñas y las luces blancas del arbolito que dan vida a una madrugada casi sin pulsación, llegan los recuerdos, la mente se abre, aparece una manita con forma y función de un cursor, para elegir entre los archivos cerebrales y emocionales más ocultos, aquellos que sólo aparecen en una noche decembrina tan fría como esta.

Me resisto a la banalidad de expresar mi sentimiento en una red social. Uno de los valores mas grandes en la vida es la amistad y cada quien la vive a su manera. Contigo siempre ha sido así. Desde que te conocí.

ALÁN Y EL FÚTBOL
Ahí estabas, con tu mirada atenta e inocente, tu melena larga ‘a lo bostero’, orgulloso de ser testigo del nacimiento de una dinastía, enamorado del genio de Riquelme, la potencia de Palermo, el mando del Patrón, la pierna fuerte del Chicho Serna, la seguridad de Córdoba, la conducción de Bianchi. Yo soy de River, pero tu ya estabas enganchado con los xeneizes y disfrutábamos de los clásicos en donde Araujo le decía “pendejo” a Constanzo y no entendíamos por qué.

A pesar de que no nos conocimos por el fútbol, nuestra amistad se fortaleció por él. Nunca simpatizamos por el mismo equipo, pero compartíamos la misma pasión. Casi sin querer, compartimos momentos inolvidables ligados al fútbol.

Ahí estabas, en tu etapa de mayor esplendor como aficionado americanista, ubicado en la general sur del Estadio Morelos, en el debut de Monarcas en la Libertadores en el 2002 contra Vélez Sarsfield, un electrizante 0 a 0 en una noche histórica llena de trapos y color. Era fútbol sudamericano, no te lo podías perder. Romano recién tomaba las riendas de una de las etapas más memorables del club michoacano y tú sin ser hincha en ese momento, ahí estuviste, bien acompañado como siempre.

También estuviste en una cascarita inolvidable. Íbamos al bosque con la bandita ‘Roller’, era de noche, ya nos dirigíamos por unas caguamas cuando nos encontramos a toda una generación de prepa que iba llegando de Zacatecas. Se instalaban en su hotel apenas, cuando alguien sacó la pelota y jugamos un partido Rollers vs. Zacatecanos en plena Plaza Morelos, con el General Morelos y su caballo en palco de honor.

Dice mi hermano Gary, con el que tengo el gusto de compartir esta gélida madrugada decembrina, que te recuerda con tu playera de manga larga del América (la Adidas, la del equipo de Zamorano y Peláez) y tu pantalón Jnco ‘pata de elefante’.

“Era un tagger, una persona única, auténtica, se desenvolvió en torno a la música, la convirtió en su modus operandi, pero siempre te recibía con una sonrisa”, lanza Gary casi a las 5 de la mañana, con la mirada al horizonte, recordando la sonrisa y las pecas de Alán.

Volar no es lo que soñasteUN ANTI-CRACK
No se qué tuvo más culpa, si el cigarro o la Coca Cola, alguna de las dos tuvo que ser para que fueras tan malo en la cancha. Reconozco que tenías cierta idea, algo que en los niveles más bajos del suburbio callejero urbano podría parecerse a la técnica, pero tu despliegue físico era nulo, eras malísimo en la cancha hermano. Aún así le ponías huevos y corazón y en ocasiones hasta metiste goles.

No hubo noche que no chateáramos de fútbol, recuerdo varios temas, en el antiguo Messenger, incluso en el casi obsoleto mIrc. Decías que River sería campeón en el momento que Ludueña quisiera, repetías que Cuauhtémoc Blanco ‘era una verga’. Me presumiste más de 100 veces el túnel de Riquelme a Yépees; hasta eso, reconocías que el Burrito Ortega era un crack, destacaste el momento del Bofo y Navia en el 2002, maradoniano, decías que Moisés Muñoz estaba bien pendejo y me presumías cada que comprabas una nueva playera, que casi siempre eran únicas e irrepetibles en la ciudad.

Recuerdo entre tu colección una de Totti con la Roma, varias de CABJ, la primera Nike de Pumas, una de Maldini de Italia, una del Parma, unos Adidas Samba, eran muchísimas, las traías a todos lados.

VOLAR NO ES LO QUE SOÑASTE
Así reza la frase de Julián Ibarrolaza que llevabas tatuada en tu antebrazo derecho. Ahora que lo pienso, quizá ahora estés volando tal como una vez lo soñaste. Conduzco sobre la Avenida Madero, viajo en el tiempo y nos veo sentados en la banca a un lado de la Catedral. Contemplando nuestro futuro, gozando de aquel presente.

El frío se acompaña con música para compartir contigo estas fechas, tu cumpleaños fue hace unos días, donde brindamos juntos, ¿lo recuerdas? Sé que me estás leyendo porque donde estés tienes una computadora enfrente de ti. Se que estás al pendiente de nosotros, de esa pandilla que viajaba de campamento a la playa o al bosque, de esos soñadores que éramos felices con nuestra música, unas caguamas, una de charanda y una manzanita.

El frío sacude, me gustaría que estuvieras aquí para abrazarte, pero sé que cada que alguno de nosotros tiene algún éxito, ahí estás tú, para darnos ese abrazo de gol que nunca nos negaste. Porque tu cariño y amistad era fraternal, genuino.

Hoy es día de fiesta amigo, más allá de que no te tenga a mi lado hombro a hombro, escucho tu carcajada, veo tus pecas y esa mirada tan noble, acompañada de la sonrisa de los dientes chuecos y brindo una vez más contigo, amigo. Por ti, por tu Boca campeón.

Dedicada a la memoria de
Alán Baca Rosas (17 de septiembre de 1983 / 28 de septiembre de 2008)
Con respeto para Lorena y Alejandro.
“Brindo una vez más por mis amigos, los que sólo están en mi corazón”… Ricky Espinoza
 

8 comentarios

  1. alex de la rosa ( el natas ) jueves 29, diciembre 2011 at 22:12

    Tu comentario LO LEE con lagrimas en los ojos hermano quiero felicitarte y mandarte un abrazote, tus lineas escritas tan llenas del barrio que es lo que nos formo en muchas cosas y actitudes y lleno de orgullo por ser uno mas barrio mugre in tha house( L.M. ) IXER anguel del barrio se te extraña

  2. heinekencity jueves 29, diciembre 2011 at 22:59

    La verdad te felicito, me an gustado mucho tus dos aportaciones. Me gusta mucho como no omites las malas palabras, asi es como nos hablamos en el barrio y hace que la historia llegue mas.

  3. Lorena viernes 30, diciembre 2011 at 11:55

    Qué orgullo tan grande, me da leer este artículo !! Muy emocionada, te doy las GRACIAS !!

  4. Marco Malvido martes 3, enero 2012 at 18:24

    heinekencity Disculpa por no responder antes, andaba yo en un hermoso lugar donde la tecnología es refutada. Así que bueno, aquí andamos de regreso. A final de cuentas es el lenguaje creado por nosotros, así somos nosotros y así nos entendemos. Creo que en este caso se justifican estas llamadas ‘malas palabras’. Aunque hay otras que no, porque puede parecer ofensa. La clave es cómo las usemos. Saludos, me gusta tu nick, Salud!

  5. Marco Malvido martes 3, enero 2012 at 18:26

    Lorena: Orgullo el de tener un par de hijos como los tuyos. Alán puro corazón. De nosotros depende recordarlo siempre.

  6. Daniel Gutíerrez martes 3, enero 2012 at 18:36

    “no me llores y promete, que en mi ausencia estaras bien y al mirar al cielo azul, me recordaras” fuerza alan !

  7. Daniel Sánchez martes 3, enero 2012 at 20:49

    EXCELSO! y tal como lo comenté en su anterior columna, yo conozco a este hombre, y es uno de los más apasionados que existen dentro del periodismo deportivo.

    Saludos Marquinho, y Go Steelers!!

  8. Acu lunes 9, enero 2012 at 11:41

    El recuerdo siempre está…! En mi mente siempre está…! Saludos Marco…!

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