El partido más importante del mundo

[pro-player]http://www.youtube.com/watch?v=kKrsaSnrS_c[/pro-player]Les juro que, comparado, Boca-River no es un clásico. No tiene ni por asomo la épica del barrio, la pelea tribal, el cuchillo directo sobre el honor del que pierde. En cambio, en nuestro caso, no existe la hojarasca del marketing. Nosotros somos eso, nosotros. Un partido cara a cara, sin cuestiones mediadas por el negocio, sin la estridencia de millones y millones; las cifras a las que me refiero aluden a personas y dinero. Boca y River son recursos exponenciales de gentes que alimentan el gran show.

Acá no hay semejante circo montado; acá ganás o perdés todo; se pone en juego la identidad. Atlanta y Chacarita son un clásico de verdad, con la crudeza de las miradas y de las veredas alguna vez compartidas. Las canchas estaban pegadas, tribuna contra tribuna. Hasta que tuvimos que dejar nuestro terreno y nos quedamos con la cancha de ellos, que ahora es la nuestra; en 1943 exiliamos a Chacarita. Y no nos perdonan. Y no nos quieren ni los queremos. En tiempos violentos y de prohibición de visitantes en muchos de los partidos del Ascenso, los dirigentes de ambos equipos decidieron que los dos clásicos se jugaran con una sola hinchada. De local lo vimos amontonados en la popular: 0 a 0 en Villa Crespo.

Ahora nos toca padecerlos allá, con nuestra gente acá; por estas horas, se decide si ponen por pantalla de televisión lo que Boca y River jamás tendrían que mendigar. Nosotros necesitamos una lente ahí, para espiarlos desde nuestras casas, apretando el culo contra la silla y el puño sobre la mesa. No es un partido más; nunca, contra ellos, es un partido cualquiera. Pero éste es especial; tiene una soga que cuelga para que alguno lo tome y sea el verdugo. Atlanta y Chacarita están en zona de descenso directo; los dos son los más comprometidos, los más de abajo. Ganar o perder puede significar la reivindicación o la condena.

Se va a jugar el domingo, allá, en San Martín, donde ese barrio te espera con cuchillo y tenedor. Serán once contra once y quince mil de ellos. El partido del cueste lo que cueste está por suceder. Ese que ni Boca ni River jugarán jamás.

2 comentarios

  1. i ele viernes 9, marzo 2012 at 16:03

    Y esperamos que Atlanta se lo lleve, claro.

    Saludos, Marce.
    No nos deje tanto tiempo sin sus textos.

  2. Marcelo Rodríguez viernes 9, marzo 2012 at 18:11

    Gracias i ele, siempre tan amable. Para mí es un placer estar por acá.

    Saludos!

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