Llegamos a los cinco

Quinto aniversario

Se fueron rápido

Hace cinco años el ciberespacio nos vio nacer. Desde entonces, con sus altas y sus bajas, hemos sido afortunados de que ustedes (muchos, pocos, los que sean) continúen haciendo escala por aquí. Y es a ustedes a quienes ofrendo gratitud. ¿Por qué? Porque, además de leernos, nos han tenido confianza para compartir anécdotas, pasajes e historias que nos retroalimentan en una pasión como lo es el fútbol.

Faltan palabras para agradecer su preferencia, así sea esporádica. De igual forma extiendo a mis compañeros y amigos que colaboran en este espacio un abrazo de felicitación. Van cinco años, esperando que vengan muchos más.

Dentro de tantos episodios vividos en estos cinco años con relación a ELBUENFÚTBOL*, he seleccionado cinco que no habían sido plasmados.

1) El aparecido

Suena el teléfono en casa, contesto. Una voz femenina se presenta y me precisa que su novio le dio mi número, que la canalizó conmigo para que le ayudara con un trabajo. Le pregunto quién es su novio. Responde dejándome serio; después de muchísimos años volví a escuchar su nombre. Nos dejamos de hablar aún siendo pubertos, cuando se rompió la amistad que nos unió por bastante tiempo. Sin embargo, nos manteníamos en contacto sin saberlo: él me lee, yo lo leo.

-Pero él también escribe y lo hace bastante bien.

-Sé que no se llevan, ya me contó la historia, pero te respeta. Cree que eres la persona indicada para echarme la mano, dice que tienes el tino adecuado para lo que necesito.

Ella entregó su trabajo y le fue bien. Días después su novio y yo volvimos a toparnos para agradecernos mutuamente. Nos pusimos a hablar de fútbol, el pasado no fue obstáculo.

2) Lo inexplicable

Atentos y amables me solicitan entrevistas. De entrada ya me resulta raro, pues no me concibo como alguien para ser entrevistado. En fin. Acepto. Tienen que cumplir con la tarea que les dejó el maestro y me formulan una serie de cuestionamientos donde el fútbol es el último tema en la lista. Todos coinciden en abordar cualquier cosa y un poquito de fútbol; a veces nada. Sin duda me entretengo al amparo de la extrañeza. Toda vez que les han dado su calificación me contactan para darme las gracias. Hasta la fecha sigo sin saber los motivos por los cuales me avientan a estudiantes universitarios de Derecho, Contaduría, Psicología, Arquitectura e incluso Ingeniería. Simplemente no lo entiendo.

3) Un placer

Creía que el fútbol era un deporte que tenía como rasgos sacrificar el domingo, tolerar a la familia pegada al televisor y discutir por discutir. Asegurando haber leído textos de este sitio, ella afirma que descubrió un mundo distinto en el que creció. En realidad nosotros no fuimos los causantes de nada, en todo caso apenas somos un escaparate para su gusto. El verdadero ser que le dio un giro a su percepción futbolera lo tuvo enfrente cuando éste pateó una pelota al cumplir un año de edad.

4) Promesa cumplida

Poco a poco se me fue acercando y a unos metros de distancia me preguntó dónde había conseguido la playera que traía puesta, una camiseta con el logo del sitio. “Yo leo esa página y quisiera saber si las regalan o qué”, gritó. Me la quité y se la obsequié: “Ten, es tuya”. Contento se fue con la prenda. Acabando el partido me alcanzó en uno de los túneles del estadio cuestionándome si yo era el de los relatos, “el Leo”, respondí que sí.

-¿Y a poco escribirías sobre esto?

-Algún día, algún día.

-Órale, que conste eh.

Y el día llegó, hoy.

5) Ni qué decir

Un amigo del amigo del amigo le sugirió echarnos un ojo. Ignoró la recomendación durante varios meses. Un buen día el ocio le ganó en la oficina y se dispuso a ofrendarnos su tiempo leyéndonos. Uno de los escritos leído, sepa cuál, le caló hondo. A lo largo de su vida reprochó siempre a su padre el haberle negado lujos o juguetes que otros niños sí tuvieron. Comprendió que su papá le dio lo que tuvo a su alcance y decidió pedirle perdón por el rencor acumulado: “Ahora que ya es grande, me tomé el atrevimiento de comprar un balón y nos pusimos a patearlo como si fuéramos chamacos. Nos volvimos a querer”.

Reitero las gracias y que siga la mata dando.

Elías.

3 comentarios

  1. Juan Pablo Martín Riba jueves 8, agosto 2013 at 16:36

    Muchas Felicidades… No se hace cuanto tiempo encontré por primera vez esta pagina, tal vez 3 o 4 años, pero desde entonces trato de volver cada que puedo. Saludos y un abrazo!

  2. Ricardo Aguilar jueves 8, agosto 2013 at 22:58

    Muchas felicidades, espero que sigan así y que tengan más visitas, esta página pienso que no es valorada como se merece. Creo que la primera vez que la vi fue en un enlace en futbolsapiens, no recuerdo pero desde ese día es uno de los sitios web que visito frecuentemente.
    También las historias que ponen, están muy interesantes, mi favorita es “Inmaculadas Diosas Del Futbol” ya tiene tiempo que la vi por aquí, pero aún la conservo en un documento.
    Felicidades y saludos.

  3. Maxchiva jueves 8, agosto 2013 at 23:49

    Muchas felicidades, ojalá haya mucho Buen Fútbol para rato, como siempre muy buenas estas anécdotas inéditas que sólo el Buen Fútbol genera. Un abrazo y mucho éxito!

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