La insólita historia de Winston Coe

Previo al arranque del torneo argentino de 1906, el Barracas Athletic Club (con sede en Lanús), se quedó sin su figura y portero titular, José Buruca Laforia, quien para ese torneo pasó a formar parte del Club Alumni. Hasta ahí las cosas parecían normales, sin embargo, el equipo no sólo había perdido a su estrella, también al único jugador que tenía dotes para ubicarse bajo los tres palos…

Para el inicio de ese torneo al Barracas no le quedó de otra que rolar la posición entre sus jugadores de campo; algunos le entraban al reto pero simplemente no tenían la mínima gracia para atajar, y aunque bien lo intentaban, la realidad es que la situación se comenzó a tornar negativa en el entorno del equipo, pues algunos de ellos con tal de no cargar con la responsabilidad de la portería, preferían no ir a los partidos.

Así, el equipo llegó a enfrentar cotejos con ocho jugadores, situación insostenible que terminaría por causar la desaparición del club en 1907.

Un año antes de ese triste suceso para su fiel hinchada, la historia le guardó al Barracas un pequeño espacio en el libro de las grandes hazañas cuando enfrentaron al Club Reformer de Campana el 26 de agosto de 1906.

Sí, y es que previo al anuncio de las alineaciones, el defensa central, Winston Coe, decidió tomar al toro por los cuernos nombrándose, ante el asombro de sus compañeros y de los jugadores rivales, nuevo portero del equipo para el resto de la temporada.

La inferioridad numérica para enfrentar dicho partido, cabe destacar, era significativa, pues ese domingo se juntaron en la estación del tren apenas ocho jugadores para medirse ante uno de los mejores equipos de la liga en ese entonces, que finalmente terminó venciendo por 11-0 al valiente club de Lanús.

Winston Coe, para sorpresa de muchos, terminó siendo el mejor de la cancha y es que aseguran las crónicas de la fecha que evitó seis o siete tantos más, todos ellos con su brazo derecho, y no, no es que fuese diestro de nacimiento, es que el defensa-portero ¡era manco!

Sí, su actuación fue tan destacada que las prensa se rindió ante su gran actuación restándole espacio y tinta al equipo ganador por más insólito que esto parezca.

Para los siguientes dos partidos, Coe se mantuvo bajo los tres postes y, aunque perdieron primero 2-1 ante Estudiantes de Buenos Aires y luego 5-1 ante el Club Alumni, el valiente portero se mantuvo como la gran figura del equipo.

Para la siguiente temporada (1907), el Barracas Athletic Club firmó su desaparición tras no presentarse a jugar en tres jornadas consecutivas, todas ellas debido a la ausencia de futbolistas que no llegaban a la cita con la de gajos.

Entre 1902 y 1907 el Barracas se mantuvo en Primera División, tiempo suficiente para regalarle a la historia de este deporte un capítulo imborrable: Winston Coe, el portero manco…

FacebookTwitterWhatsAppEmail

Comentarios

Your email address will not be published. Required fields are marked *