Sin oficio ni beneficio

Un año más de fracaso en Copa Libertadores para los clubes mexicanos, y contando…

Pasan y pasan los años y los equipos aztecas, esos que implican grandes cantidades de dinero en patrocinios y publicidad para el torneo continental, siguen quedando a deber en lo deportivo. Desde hace muchos años son esperados con ansias, con fervor por los organizadores sudamericanos, pues además de dejar mucho dinero como parte de su derecho de suelo, nunca se llevan el trofeo; para Conmebol entonces, es un negocio perfecto.

El fútbol mexicano sigue quedando a deber en todos los aspectos, y rodeado de un entorno condescendiente, las penosas derrotas ante los equipos del cono sur quedan en el olvido muy pronto; el remedio: la cercanía de la liguilla local o el consuelo de entender el torneo casero como “competitivo” cuando claramente está marcado por la mediocridad y falta de calidad.

El papel de los medios de comunicación en este sentido es fundamental, pues son en su mayoría cómplices del apapacho a la mediocridad y al nulo espectáculo que semana a semana se vive en nuestro país, exhibido y acentuado con mayor fuerza cuando se juega ante clubes de otros países en torneos oficiales, en este caso, la Libertadores.

Pareciera que en México ganar el torneo sudamericano no es tan importante como demostrar su jerarquía ante los rivales de la liga local. La Libertadores se transforma entonces, para los nuestros, en un evento de exhibición a nivel internacional donde la cultura del complejo y derrotismo se convierte al mismo tiempo en parte del consuelo para el perdedor.

¿Fuiste eliminado? No importa, le pusiste ganas, demostraste que tienes orgullo y seguramente para la otra las cosas saldrán mejor… Si perdiste en casa, mejor, pues la afición te aplaude, te echa porras, te levanta, y quizás se retira sin entender lo que acaba de suceder. Igual el chip lo cambian de inmediato y se concentran en ganarle al América o a las Chivas la siguiente jornada.

Desde aquel lejano 1998 que inició la aventura de nuestros clubes en este torneo siempre se ha justificado la derrota: “están empezando”, “es su primer torneo”, “estuvo bien para ser la primera vez”, etc.

Dieciséis años después los fracasos y las justificaciones son similares: “murieron con la cara al sol”, “cayeron dignamente”, “fue una buena experiencia”, “nos ganaron porque el árbitro…”, etc.

La realidad es una sola: en México no sabemos jugar Copa Libertadores. La falta de oficio en los clubes aztecas es ya majadera tomando en cuenta la cantidad de partidos y equipos que han disputado esta copa.

Mientras los argentinos, brasileños, chilenos, paraguayos, colombianos y ahora hasta bolivianos se especializan año tras año en todos los sentidos (hasta en las marrullerías), México sigue ofreciendo equipos nobles, bobos, que terminan siendo papita cuando de definir a ida y vuelta se trata. Terminan haciendo el ridículo; muchos de ellos siendo candil de la calle y oscuridad de su casa.

La Copa Libertadores tiene un gran significado para los equipos del cono sur, la sienten, la vibran, la palpitan; en México, al no ser un torneo local o territorialmente cercano, se desconoce, se le hace el feo o no se le valora en su totalidad.

En los medios de comunicación la mayoría de los comentaristas, algunos improvisados (ex futbolistas), son incapaces de hacer un análisis serio, profundo y real de lo que sucede. Se atreven a pronosticar triunfos de los clubes mexicanos en todos los juegos partiendo de una base emocional netamente, con algunas certezas deportivas, y nada más.

“Cuidado con Lanús”, decían los periodistas argentinos, conocedores de las capacidades y sistema de juego de un equipo que tiene oficio y garra, quizás no el mejor fútbol del torneo, pero con eso les alcanzó. Santos Laguna terminó humillado sí, pero aplaudido por su afición que reconoció el esfuerzo de los suyos… Señores hay algo muy cierto, con esfuerzo no se ganan las copas.

No se trata de ejemplificar con Santos o León, capaces de ganar hasta en Maracaná y al mismo tiempo mostrarse inexpertos jugando en su cancha con el apoyo de su afición. Esto sucede con todos los equipos mexicanos que hasta ahora no han podido levantar una Libertadores a pesar de la gran infraestructura que les respalda, del dinero y facilidades que muchos de ellos tienen para viajar e instalarse en hoteles lujosos cuando visitan la otra parte del continente.

América, Cruz Azul y Chivas han propiciado la locura de la afición mexicana llegando a instancias determinantes, incluso a finales de Libertadores; sin embargo, a la hora de la verdad esa falta de oficio los ha dejado sin beneficio alguno.

“Cruz Azul ganó en la Boca y perdió en penales”, presumen muchos, pero no hay que olvidar que perdió en el Azteca el primer partido y con 110 mil aficionados apoyándole. América estuvo a nada de eliminar al mítico Boca Juniors de Bianchi en una noche mágica en el Azteca, pero una semana antes fue un cheque al portador en La Bombonera, y Chivas trató de recomponer de visita lo que en su cancha no pudo construir, al final perdió los dos juegos por el título ante el Internacional de Brasil.

En todos esos casos quedaron sensaciones de “hubiera”, de que se dejó ir la gran oportunidad. El problema es que siempre pasa lo mismo, que nunca se da el pasito importante, y que siempre se termina apostando por ganar una liga local que debe cuestionarse en cuanto a su nivel y “poderío”, pues está claro que hoy no da para más de octavos de final de Copa Libertadores.

2 comentarios

  1. Hugo alberto Ramos Guerola martes 6, mayo 2014 at 21:41

    Totalmente de acuerdo con tu post, recientemente estuve en Argentina y se nota como a los clubes les interesa mas la Libertadores que su torneo local, es una copa que da prestigio mundial pues demuestras ser el mejor de todo el continente al derrotar a los campeones de cada nación, no se que pasa en Mexico que no se le da importancia a este torneo y prefieren su torneo local ( mediocre ya que se vuelve un torneo nuevo en el que equipos con menos del 50% de efectividad aspiran a ser campeones).
    Este año me consta que el Leon y Santos (equipos que aspiraba ser reconocidos internacionalmente porque en Mexico no se supera que solo hay 4 ‘grandes’)pero lamentablemente perdieron en la primera ronda de KO (cuando deberían estar acostumbrados a jugarlas por lo parecido a las liguillas ida-vuelta, aunque nunca contra rivales de otro calibre) y contra equipos, se podría decir ‘inferiores'(Bolivar-Lanus).
    En fin yo espero que el próximo torneo libertador a los clubes mexicanos les vaya mejor, tengan un plantel muy completo para combatir ambos frentes y no empalmar ambos torneos que disputan y nos den la buena noticia.

  2. Sergio Sánchez viernes 9, mayo 2014 at 16:07

    Hugo que tal:

    En efecto, en México parece que la cultura por los torneos internacionales es mínima. Al percibirlos como un asunto “ajeno” al país, pareciera, no cobran tanta importancia y a la par se sigue maximizando la liguilla en mucho, gracias a los medios que hacen su agosto enalteciendo una serie de partidos que muchas veces no responden a las expectativas. En fin, seguiremos esperando que los clubes aztecas se metalicen a ganar este tipo de torneos, que tengan planteles grandes, planeados para ganar todo, liga, Libertadores, Concachampions, lo que sea que jueguen, y que dejemos los pretextos y justificaciones de lado siempre que salimos con la derrota en este tipo de competencias.

    Saludos y gracias por compartir con elbuenfutbol.

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