El 11 futurista

En mi cerebro se fabrica la idea de un partido imaginario en el que la delantera del equipo de barras de colores (amarillo, verde, rojo, azul, rosa, en franjas verticales, algo así como la del Botafogo, pero multicolor) está formada en punta, con Lewandowski, acompañado unos metros atrás por Zlatan, asistidos por Hamsik y alimentados por La Bala Bale. ¡Ufff! Estos sí que serían candidatos a ganar el Mundial.

En mi cerebro cruza también la idea de que mi idea no es del todo utópica y de que la FIFA se equivoca rotundamente en dejar afuera a estos jugadores, por el simple hecho de que su selección no se haya clasificado en el proceso eliminatorio.

¡Leyeron bien! ¿Estoy loco? ¡Sí! Pero ahí les va. A la Federación presidida por el señor Blatter le falta visión. ¡Imagínense! ¿Cuánto capital no aumentaría si se les ocurre ‘inventar’ alguna modificación en el reglamento, en ‘pos’ del espectáculo, en el que, además de las 32 selecciones nacionales, permitan armar un Dream Team, formado por aquellos jugadores que se quedaron afuera. Dirigidos por un técnico igualmente mediático y capaz. Lo meten como comodín y listo. Ellos todo lo pueden, ¿O no?

Se me ocurre que en unos cuatro mundiales, esta Federación tomara parte de este texto para analizar la idea y decir. “¡Coño, por qué no! Lo podemos meter”. Total. Este mundo está tan globalizado que todos quieren ver estrellas a todas horas en la cancha y no de comentaristas porque su selección nacional se quedó fuera por incapacidad grupal. ¡Yo digo que el jugador lo merece! La afición también. Y lloverían billetes.

¿No les apetece un Dream Team con un 11 más o menos así: Peter Cech (Rep. Checa); Daniel Agger (Dinamarca); Branislav Ivanovic (Serbia); Fernando Amorebieta (Venezuela); Nemanja Matic (Serbia); Arda Turán (Turquía); Aaron Ramsey (País de Gales); Mirko Vucinic (Montenegro); Gareth Bale (País de Gales); Robert Lewandowski (Polonia) y Zlatan Ibrahimovic (Suecia)? Y con Bale de recambio para acelerar las cosas en el segundo tiempo. Le ponemos a Bielsa de entrenador. Y a semifinales mínimo…

Bueno, debrayar no cuesta nada.

Un abrazo queridos.

A disfrutar el Mundial con lo que hay.

Pero tomen nota.

1 comentario

  1. Sergio jueves 5, junio 2014 at 22:45

    Así es, soñar no cuesta nada.

Your email address will not be published. Required fields are marked *