El asunto es sufrir

Terminó el partido y la euforia por la actuación de Guillermo Ochoa, no en sí la apreciación por el nivel mostrado por la Selección Nacional para conseguir el empate frente a Brasil, que además es anfitrión y eterno candidato a campeón del mundo, se desvaneció en la adicción a sufrir con el concepto del hubiera para buscar el apego a una derrota que no se dio.

“Si uno de esos tiros no lo tapa Ochoa, hubiéramos perdido”. “Si Neymar hubiera salido a jugar como sabe, otro sería nuestro cantar”. “Los brasileños no dieron el cien por ciento, si lo hubieran hecho nos habrían ganado”. Frases y pensamientos así externaron aficionados que escuché dos horas después del partido. Pareciera que las caídas son necesarias para reconocer el esfuerzo de un equipo, así como para valorar el desempeño del hombre que tiene la posición más solitaria e ingrata de la cancha. Si no perdemos, no tiene gran sabor.

El portero es receptor de posturas extremas que apuntan a impedirle disfrutar del juego. Si ataja es su obligación, por lo que no merece mayor reconocimiento. Si comete un error es el villano y carga con todas las culpas. Es el de los guantes el que festeja en solitario los goles de su equipo, como si no formara parte del éxito obtenido en la red contraria a la suya. ¿Y cuando salva al equipo? Si bien le va, alguien le aplaude.

Frente a Brasil, Ochoa nos recordó que así como existe la presión por impedir anotaciones también hay concesiones para que el guardameta goce en el campo mediante la adrenalina que desprende la atajada a un balón difícil. En su caso fueron más. Además de tener intervenciones para activarse al desarrollo del partido, el arquero las requiere como dosis para su particular instante de gloria e integración a un juego colectivo donde puede voltear la tribuna para poder decir “aquí estoy”.

Pero lo anterior da igual para quienes prefieren apelar al hubiera, o en su defecto a un futuro inmediato con pesimismo como bandera. “Seguro contra Croacia perdemos”. “Los croatas sí le anotan tres fácil”. “Ya estoy esperando que la cague el próximo partido”. Maldita derrota, de haberse concretado estuvieran más contentos. 

1 comentario

  1. Maxchiva miércoles 18, junio 2014 at 0:29

    Hizo un buen partidazo, pero no me agrada del todo… cuestión de gustos.

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