Mekhfouli, futbolista y revolucionario

Lejos de la fama, la vanidad y los millones del fútbol actual, hubo época en las que el futbolista era un héroe de carne y hueso, cuya ideología y amor a la patria no contraponían los intereses a los que su talento le habían llevado. Así es la historia de Rachid Mekhloufi, futbolista y revolucionario argelino, quien fue campeón en la liga francesa y suiza de Primera División y quien defendió las camisetas tanto de Argelia como de Francia, a la que renunció en la víspera de Suecia 1958 por unirse a las filas del equipo de fútbol del Frente de Liberación Nacional (FNL).

Fue figura del AS Saint-Étienne en la década de los 50 y 60, lideró la camada de jugadores de origen argelino que se marcharon de Francia en 1958 para enrolarse en las filas del equipo de fútbol del FNL. Fue un ejemplo dentro y fuera de la cancha, no sólo por su convicción política, sino por su fulgurante talento dentro del campo de juego, porque fue un jugador diferente, con visión, técnica y un don para cambiar de ritmo, filtrar pases de gol y rematar a portería.

Comenzó como futbolista en las filas del USM Setif, pero poco tardaron en descubrirlo en Francia, a donde le llevaron en 1954 a las filas del Saint-Étienne, donde apenas en su debut anotó tres goles. Al lado del camerunés N’jo Léa, en su primera campaña completa logró 21 goles, el segundo máximo goleador del campeonato.

Entre Léa y él anotaron 54 goles que le dieron al Saint-Étienne el título de la temporada 1956-1957. En 1958 no lograron avanzar de la primera fase de la Copa de Europa y, por motivos personales, abandonó el equipo para regresar a su país.

Tres años más tarde firmó con el Servette suizo, donde salió campeón tras tres años de ausencia, lo que provoca su regreso al Saint-Étienne en 1962, para lograr marcar una época al lado de jugadores como Pierre Bernard, Robert Herbin, Aimé Jacquet, Frédéric N’Doumbé, Bernard Bosquier o Georges Bereta.

Con Mekhloufi como líder, Saint-Étienne se convierte en el primer equipo en la liga de Frncia en ascender y ser campeón en la misma temporada (1963-1964). Ganaron otro bicampeonato en 1967 y 1968, hasta que en 1969 dejó el club con un saldo entre las dos épocas de 333 partidos y 149 goles.

Mekhfouli, futbolista y revolucionario

Amor a la patria

Con la Selección francesa disputó cuatro partidos entre 1956 y 1958 porque dos meses antes de la cita mundialista de Suecia 1958 desapareció, al lado de Zitouni, del cuartel general donde Francia se entrenaba y dos días después se formó como miembro de la Selección del FLN.

Le hubiese encantado jugar una Copa del Mundo, pero mucho más importante era la independencia de su país, reconocería más tarde. Argelia estaba sometida al dominio francés y la decisión de Mekhloufi, como la de muchos de sus compatriotas futbolistas, fue considerada de gran valentía.

Con la Selección del FLN realizó una gira de 90 partidos alrededor del mundo para demostrar que los futbolistas estaban identificados con la causa de la independencia. En marzo de 1962 se firmaron los acuerdos de Evian en los que se establecieron las bases de la independencia argelina y entonces pudo por fin defender los colores de los Zorros del Desierto en febrero de 1963 durante un amistoso ante Checoslovaquia, a la que derrotaron por 4-0 con dos tantos suyos. Participó en otros 10 partidos hasta que dejó la Selección en 1969, después de un enfrentamiento con Corea del Norte en el que cayeron por 1-3.

La trayectoria de Mekhloufi prosiguió en los banquillos, donde llegó a dirigir a la selección de Argelia en el Mundial de 1982, justo donde vencieron a los alemanes con jugadores como el padre de Zinedine Zidane en el campo. Aquella ocasión, la vergüenza lo alcanzó con el oscuro capítulo entre Alemania y Austria en Gijón.

Hoy la Revolución puede hacerle justicia.

1 comentario

  1. Ingrid Alcazar lunes 25, agosto 2014 at 12:19

    Aunque hay historias en casi todos los deportes que hablan de heroísmo y sacrificio, la de Mekhfouli es particular ya que después de la independencia de Argelia regresó a Francia a jugar y volvió a ser ídolo de su equipo y hasta la fecha es reverenciado y respetado por sus acciones.

Your email address will not be published. Required fields are marked *