Condimento kurdo

Hace apenas dos domingos, 31 de enero, el Bursaspor, tradicional equipo turco, fue eliminado de la Copa de ese país por el Amed SK de Tercera División. Hasta ahí era un partido que, en lo deportivo, dejó únicamente el asombro por la sorpresiva victoria de los subordinados visitantes.

Luego se supo, ya a nivel prensa internacional, que el fútil partido terminó con enfrentamiento entre hinchas, consignas políticas, ganadores escoltados por la policía, jugadores suspendidos y sanciones.

La historia, sólo por elegir un evento aparentemente insignificante, tiene un antecedente clave en 2014, cuando el club Diyarbakır Büyükşehir Belediyespor cambió su nombre a Amed Sportif Faliyetler. Ya ese hecho les valió una multa por parte de la Federación turca.

El club está asentado en la ciudad de Diyarbakir, una de las más grandes del sudeste turco, considerada “capital no oficial” de Kurdistán, región históricamente reclamada por el pueblo kurdo, etnia sin Estado que habita dicho territorio, el cual se extiende por Turquía, Irán, Irak y Siria. La ciudad de Diyarbakir, en kurdo, es Amed. La lengua kurda, para aumentar el contexto, está prohibida en los medios de comunicación turcos, lo mismo que en Siria. En Irak e Irán se permite su uso, pero se restringe en las escuelas. El cambio de nombre del club, entonces, se interpretó como provocación.

Pero lo que se entendió como un desafío hubiera quedado sólo en eso de no ser por lo sucedido estrictamente en la cancha. El Amed SK avanzó en la fase de grupos de la Copa con tres triunfos y tres empates. En su grupo eliminó a un equipo de Tercera y otro de Segunda División, y clasificó sólo dos puntos por debajo del Istanbul Başakşehir, hoy cuarto de la Súper Liga turca, únicamente por debajo de los clásicos Fenerbahçe, Beşiktaş y Galatasaray.

Los octavos de final, programados a partido único, vieron al pequeño Amed vencer 1-2 a Bursaspor, rival histórico por la alta orientación nacionalista de los habitantes de Bursa. Las trifulcas tras el partido, como se dijo, derivaron en sanciones, pero sólo para Amed SK: sus ultras no podrían ingresar al partido por los cuartos de final de Copa, nada menos que ante Fenerbahçe, el campeón turco.

La injusta repartición de penitencias, como era lógico, despertó aún más la voluntad por el equipo, que ahora, casi sin quererlo, se ha convertido en un referente del pueblo kurdo.

Y la historia está en desarrollo. El partido de ida ante el poderoso Fenerbahçe se jugó hoy, muy temprano en horario mexicano, con un muy provocativo 3-3. El DT Vítor Pereira, sin decirlo, reconoció la importancia del humilde rival, pues alineó a Souza, Diego (ex Atlético), Fernandão y Raul Meireles.

La vuelta será el próximo 1 de marzo, y así, lo que era un camino destinado a pasar inadvertido, es ahora el condimento principal de la Copa turca. 

Actualización

09/03/2016

Amed SK cayó 3-1 ante un Fenerbahçe que puso al equipo completo. Alineó, entre otros, a Bruno Alves, Kadlec, Raul Meireles, Nani y Fernandão. Clasificaron a semifinales con global 6-4.

Comentarios

Your email address will not be published. Required fields are marked *