El drama de Roman Zozulya

Fascista, neonazi, nacionalista, o nada de lo anterior, el futbolista ucraniano se ha defendido a capa y espada de un montón de acusaciones. No le ha sido fácil, especialmente cuando un grupo radical ultra, Los Bukaneros, barra de apoyo del Rayo Vallecano, lo señala y rechaza, al grado de dejarlo sin actividad profesional durante seis meses.

El drama de Roman Vyacheslavovych Zozulya lleva ya un año y parece no tener fin.

“Estoy sorprendido del escándalo. Cuando yo jugaba en España nunca se mezclaban el fútbol y la política. Todos los países tienen problemas, tanto España como Ucrania”.
Oleg Salenko, ex futbolista ruso, máximo goleador del Mundial de 1994.

El origen: un ‘pequeño’ malentendido

Para el delantero ucraniano este conflicto ha sido un infierno desde agosto 2016, cuando llegó al aeropuerto de Sevilla para iniciar su aventura con el Betis, procedente del Dnipro. Ahí, un reportero español confundió el símbolo de armas ucraniano que el jugador portaba en su camiseta, con el escudo de la agrupación de ultraderecha Pravy Sector (Sector Derecha). A raíz de eso, Zozulya fue señalado por algún sector de la prensa como un neonazi y fascista, situación que meses más tarde, cuando el Betis lo cedió al Rayo Vallecano, dio origen a la pesadilla.

Narodna Armiya (Ejército popular)

Tras el pasaje de la camiseta, los medios españoles y redes sociales se volcaron con el tema y salieron a la luz imágenes de Zozulya que generaron gran polémica, y es que el jugador vive con intensidad la situación beligerante que atraviesa su país (conflicto Ucrania-Rusia). El propio Zozulya se ha denominado “patriota empedernido y amante de Ucrania”. Esa condición lo ha llevado a colaborar y a formar parte activa de una organización denominada Narodna Armiya (Ejército del pueblo), que de acuerdo con diferentes informaciones, es un grupo paramilitar de ultraderecha que opera al este de Ucrania contra las fuerzas pro rusas que actúan en aquella zona.

Mientras tanto, la otra cara de la información asegura que el Narodna Armiya representa un movimiento civil voluntario y que su labor principal es asistir a las Fuerzas Ucranianas en la Guerra del Donbass, proveyéndoles ropa, comida e incluso equipamiento técnico. Zozulya, además, figura como fundador de esta organización, a la que habría donado importantes sumas dinero y hasta un dron recientemente.

Controvertida fotografía

El gran parecido de Roman Zozulya con Stepán Bandera, activista político y destacado personaje del movimiento nacionalista ucraniano, significó otro escándalo en esta historia. Reconocido como líder de la Organización Nacionalista Ucraniana, Bandera sigue siendo, a pesar de su muerte en 1959 a manos de la KGB, una figura controvertida y polémica, que fue honrado por movimientos nacionalistas de la Ucrania contemporánea y también por organizaciones de extrema derecha. Bandera también fue condenado por los asesinatos étnicos de polacos y judíos.
Stepán Bandera es concebido por muchos como un héroe y por otros como colaboracionista nazi.

En diciembre de 2015, Zozulya, a manera de broma, reflejaba con una fotografía en su Twitter su asombroso parecido físico con Bandera, situación curiosa para él, pero que para muchos de sus actuales detractores, confirmó su ideología neonazi.

Vallecas, zona de guerra para Zozulya

Cuando acudió por primera vez a las oficinas de la Ciudad Deportiva del Rayo fue recibido de mala manera. El barrio es reconocido por su apoyo a la lucha obrera y en donde el conservadurismo no ha tenido posibilidad de establecerse como fuerza política.  No era bienvenido en Vallecas, de permanecer, sería un infierno para él y a su familia. Las pancartas en su contra lo acompañaron desde su llegada y hasta su inmediato regreso a Sevilla.

Tras ese primer capítulo el presidente del equipo, Martín Presa, recibió reclamos directos por su intención de llevar a un futbolista que no congeniaba con la ideología de la tribuna “antifascista”, y que actualmente lo tiene muy lejos de la simpatía de la afición rayista.

Cabe señalar que Zozulya trató de explicar mediante una carta dirigida a la afición del Rayo el malentendido que se tuvo con el escudo ucraniano y su no afiliación a grupos paramilitares neonazis, asegurando que colabora con el ejército para ayudar a su país, además de ayudar a los niños y desfavorecidos. Esto no cambió el rumbo de los hechos.

La carta

El futbolista ucraniano prácticamente fue echado por los radicales del Rayo (Los Bukaneros), regresó a Sevilla pero sin poder jugar, pues de acuerdo con estatutos de FIFA un futbolista no puede participar si en un año ha pertenecido a tres equipos. Zozulya estuvo con el Dnipro, Betis y fue cedido oficialmente al Rayo.

Ucrania acusa a Rusia de estar detrás del caso Zozulya

La situación política que vive Europa y el mundo en general, en donde la ultraderecha ha ganado terreno de manera importante en varios países, no pudo quedar de lado en el caso Zozulya, y es que en el centro del conflicto cualquier situación puede parecer una provocación o una mala intención. Así lo reflejan las declaraciones del Ministro de Exteriores ucraniano, Pável Klimkin, en una nota de EFE publicada en febrero del presente 2017:

El ministro de Exteriores ucraniano, Pável Klimkin, tachó de “provocación de parte de Rusia” el escándalo en torno al futbolista Román Zozulya, acusado en España de profesar ideas neonazis. “Sabemos perfectamente que lo que pasó es una provocación intencionada en la que varios hinchas de izquierda fueron manipulados”.

Klimkin aseguró que la Cancillería ha intentado ayudar a Zozulya desde un principio, ya que los diplomáticos ucranianos se lo han tomado como algo personal, y lo seguirán haciendo, tanto a nivel emocional, como político. Y se mostró convencido de que ésta no será la última provocación por parte de Rusia, país enfrentado a Ucrania por la anexión de Crimea y el apoyo del Kremlin a las milicias insurgentes en las regiones del este ucraniano (Donetsk y Luhansk). (EFE)

Prensa europea

Lo que inició con una confusión del escudo de armas ucraniano a su llegada a Sevilla, terminó convirtiéndose en una avalancha de acusaciones y señalamientos, de defensas estériles y explicaciones no pedidas.

Al final, tenemos a un futbolista profesional que tiene casi siete meses sin serlo, acusado de ser neonazi, quizás sin serlo, y arrinconado por un sector importante de la prensa europea que juzga con todo el peso que le otorga su poder sobre un profesional de las canchas que soñaba con crecer en el fútbol español.

¿Y ahora, en dónde jugará Zozulya?

El futbolista ucraniano está en busca de un equipo para continuar su carrera, pero desgraciadamente para su causa ha sido rechazado por un par de clubes suecos, argumentando que quieren evitar problemas con sus aficionados. Por su parte, Betis le comunicó hace algunas semanas que no cuentan con él para el nuevo proyecto del actual entrenador del equipo, Quique Setién.

En los últimos días se ha hablado del supuesto interés de algún equipo de la liga china y hasta de la MLS. También Moldavia le abriría las puertas, pero eso significaría varios pasos hacia atrás en su carrera. El sueño del delantero ucraniano es triunfar en Europa, sueño que por ahora está lejos de hacerse realidad.

Cabe destacar que el caso Zozulya ha tenido repercusiones en diferentes países europeos, como por ejemplo en Alemania, donde aficionados del Bayern Múnich mostraron pancartas de rechazo al futbolista durante un partido de Copa, acusándolo de nazi y exigiéndole que abandone el futbol.

“Es muy evidente. El fútbol es mi vida, pero si tengo que elegir entre el fútbol y mi familia, la decisión es bastante clara”, reconoció Zozulya para la radio pública ucraniana, Hromadske Radio.

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