Un epitafio para Larios

La pregunta 34 de El Cuestionario Proust de Pictoline es acerca de lo que quieres que diga tu epitafio. Antes de pensar en el propio, piensas en el ajeno, por ejemplo en el que merece un portero como Pablo Larios Iawasaki.

Dicho ejercicio comienza como un ameno reto de creatividad, sin embargo, conforme transcurren en tu memoria los recuerdos que tienes de aficionado sobre el arquero, el ingenio se transforma en una crónica mental para rendirle homenaje tardío.

Tuvo que morir para darnos la posibilidad de recurrir a la ingrata acción emocional de valorar lo que tenemos hasta que lo perdemos. Larios forjó una escuela de futboleros que gustábamos de verlo jugar gracias a su estilo osado y temerario. En cada estirada o lance, atajaba, pero no siempre para mandar el balón a órbita; se colgaba también de la pelota con ganas de no soltarla nunca. No es cliché decir que fue un adelantado a su época. Éramos felices y no lo sabíamos.

En vida, su condición humana como hombre de carne y hueso, sin esos guantes que lo convertían en superhéroe de ficción en una cancha, estuvo envuelta por la tragedia. La mayor parte de informaciones y coberturas periodísticas se enfocaron en el melodrama de su realidad, en la imagen de un individuo golpeado por el deterioro frecuente.

Quizá el mejor tributo escrito al arquero mientras estuvo vivo es autoría de Eduardo Sabugal con el relato Un tal Pablo Larios, publicado en el libro Tiempo de compensación, donde describe con precisión rasgos fundamentales de la figura mítica del fuera de serie cuya obra maestra es un tal Jorge Campos: “Salirse de la portería así, al chingue su madre. Dicen que eso lo hizo famoso y, que era tan bueno, que  se aburría cuando no había peligro de gol”.

Ahora que ha iniciado el combate al olvido de su leyenda, resulta difícil imaginar un epitafio para un superhéroe de la portería que se resiste a morir, o al menos eso es lo que dicta el recuerdo. Mejor pasemos a otra pregunta de El Cuestionario Proust. ¿Les late la 20 acerca de cuál personaje de ficción les gustaría ser?

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