«No molestes a mi Pep»

Tiene boleto al salón de los inmortales.

La historia lo pone como un DT exitoso, aunque sus derrotas cimbran el mundo futbolero. 

Su estilo fue un parteaguas para el fútbol moderno. 

Su filosofía aportó mucho para la obtención de un título mundial, aunque muchos renieguen.

Polariza, divide al aficionado futbolero. Sus incondicionales lo elevan a un grado divino. Sus detractores aprovechan un traspié para azotarlo: “sin Messi no es nadie”; “sin el Barça no vuelva a levantar la Champions”.

Guardiola se equivoca, y mucho. Le pasó en la ida ante el Tottenham. Se ofuscó y nos ofuscó. Aún así muchos creyeron, otros gozaron.

Genera debates, discusiones. Guardiola se está convirtiendo en ese personaje amado y odiado. Dejará rastro. Será recordado dentro de algunos años como revolucionario de la táctica, como un intelectual, y hasta como defensor de causas independentistas, situación que a muchos les cala.

Por si no fuera suficiente, Pep es defendido por un sector muy especial, el de las féminas, y en ese apartado no me meto, ahí sí me declaro incompetente, y es que en redes sin chistar ya me ‘la cantaron’:«No molestes a mi Pep, tengo derecho a defenderlo». Ok, ahí la dejamos…

FacebookTwitterWhatsAppEmail

Comentarios

Your email address will not be published. Required fields are marked *