La Gata invocó a Panenka
Tras empatar en tiempo corrido, los penales esperaban en el imaginario de diez cobradores. Chicago Fire comenzaba. Cuauhtémoc Blanco engañaba al arquero y cruzaba el disparo. Gastón Fernández colocaba el balón y le ponía sabor a la tanda: apenas había rozado al esférico y éste entraba sutilmente ante la incredulidad de compañeros, rivales y aficionados. [...]




