Ya ni la friega
Cuauhtémoc, Cuauhtémoc, Cuauhtémoc… ¡ése mi Cuauh! Qué habrá pensado (¿lo habrá hecho?) al ponerse de pechito con sus desafortunadas declaraciones sobre el cansancio y que las convocatorias y los viajes recientes lo tienen “hasta la madre”.
No señor número diez. No se vale excusarse y menos de agotamiento. No importa la edad que tenga, para como [...]




