<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>ELBUENFÚTBOL* &#187; Cuentos y Relatos</title>
	<atom:link href="http://www.elbuenfutbol.com/category/historias-suenos-y-otras-emociones/cuentos-y-relatos/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.elbuenfutbol.com</link>
	<description>Periodismo de Fútbol</description>
	<lastBuildDate>Thu, 09 Feb 2012 18:47:09 +0000</lastBuildDate>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.3.1</generator>
		<item>
		<title>Juicio y sentencia de Arnulfo García</title>
		<link>http://www.elbuenfutbol.com/2012/02/07/juicio-y-sentencia-de-arnulfo-garcia/</link>
		<comments>http://www.elbuenfutbol.com/2012/02/07/juicio-y-sentencia-de-arnulfo-garcia/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 07 Feb 2012 19:54:58 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Elías Leonardo</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cuentos y Relatos]]></category>
		<category><![CDATA[Historias, sueños y otras emociones]]></category>
		<category><![CDATA[Cuentos de fútbol]]></category>
		<category><![CDATA[Relatos de fútbol]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.elbuenfutbol.com/?p=23018</guid>
		<description><![CDATA[El juicio de Arnulfo El éxito es efímero, dura un instante. No para todos. Depende de cómo se labre y conciba la gloria. Esa reflexión no ha dejado conciliar el sueño a Arnulfo García, aquél mítico delantero que quebraba cinturas y hacía llorar redes enemigas con un cañón letal. Se recuerda como un futbolista idolatrado, [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img src="http://www.elbuenfutbol.com/periodismo/wp-content/uploads/2012/02/2012.02.07-arnulfo.jpg" alt="Futbol, exito efimero" title="Futbol, exito efimero" width="350" height="252" class="alignright size-full wp-image-23019" /><strong>El juicio de Arnulfo</strong></p>
<p>El éxito es efímero, dura un instante. No para todos. Depende de cómo se labre y conciba la gloria. Esa reflexión no ha dejado conciliar el sueño a Arnulfo García, aquél mítico delantero que quebraba cinturas y hacía llorar redes enemigas con un cañón letal. Se recuerda como un futbolista idolatrado, repleto de títulos y honores, sin embargo también se repasa como un hombre fallido, un ser que le dio la espalda a lo que él piensa se llama “vida”.</p>
<p>Hizo de la cancha su mundo. Fuera del rectángulo verde nada era tan importante. Perdió a su esposa y dos hijos en dos ocasiones. La primera porque fiestas, alcohol, prostitutas y una que otra droga daban más felicidad que una esposa abnegada y un par de escuincles chillones.  La segunda porque la camioneta en que viajaban la mujer y los dos niños se patinó sobre la carretera y no dejó sobrevivientes. Arnulfo se salvó gracias a que los había abandonado un mes antes. No le dio tiempo al luto, pues la parranda fue la excusa para no sentir.</p>
<p>Confrontándose con la memoria se reprocha el haber negado o cobrado fotografías y autógrafos a los aficionados. También se juzga por haber pagado grandes cantidades de dinero a varios periodistas para que hablaran bien de él; hoy no existe para ningún medio. Ahora, en su vejez y soledad, procura asimilar el retiro del fútbol, mismo que tuvo lugar hace 25 años. Arnulfo se sabe sin nadie, sin nada. Además de someterse a un juicio propio, el hombre quisiera formar parte de algo, de alguien. No lo dice, pero en el fondo lo quiere. Antes de dictarse sentencia, García cree necesitar un perdón.</p>
<p><strong>La deliberación</strong></p>
<p>Hambriento, Arnulfo decidió ir al pequeño supermercado que está cerca de la casa.  Le disgusta comer en puestos callejeros y guisar. Tampoco tiene dinero para pagar una comida digna en un restaurante. La mejor solución es comprar unos burritos que la cajera calienta en el microondas. Mientras se decidía entre unos de frijoles o mole, un hombre se acercó a García y con una pistola le apuntó por la espalda.</p>
<p>“Tranquilo. No es un asalto ni un secuestro. Sé quién es usted. ¡Vaya que lo sé! Estuve esperando a que saliera de su casa para toparlo. Si le apunto es porque le tengo mucho coraje. Pero vine a pedirle que me acompañe”, dijo el hombre.</p>
<p>Sin burritos, Arnulfo salió del lugar en compañía del hombre. Subieron a un taxi y tomaron camino. “Creo que merezco preguntar a dónde vamos”, dijo García. “Vamos a casa. Vamos con su esposa”, le respondió el hombre. Desconcertado, Arnulfo creyó ser víctima de un loco, de un desquiciado que nada bueno tenía pensado. No gritó ni reclamó. El asombro fue tal que no encontró manera de expresar su incredulidad.</p>
<p>Llegaron a la casa del hombre. García entró por gusto propio, pues estaba intrigado. Una ligera adrenalina se apoderó de él y quería saber para qué fue llevado a ese sitio. “Mamá, ya llegué. ¡Mira quién vino! ¡Papá regresó!”. Arnulfo miró al hombre y éste le devolvió la mirada con ojos sinceros. “Mire, si lo traje es porque necesito de usted. Aunque no lo crea me hará un gran favor y requiero de toda su ayuda. Se lo pide un viejo aficionado”.</p>
<p>Una anciana de 75 años apareció frente a ellos. Encorvada, con andadera y una cabellera lacia, larga y bien cuidada, la mujer se acercó a García. Lo observó minuciosamente. Le acarició una mejilla y le tomó la mano. “Volviste Arnulfo, volviste”. Sin pensarlo, por impulso, Arnulfo la abrazó. “Volví, volví”. Con una sonrisa indescriptible, la anciana regresó a su recámara no sin antes decirle a su hijo “qué bueno que encontraste a tu papá”.</p>
<p>Una vez que la anciana se durmió, el hombre le explicó a García lo que estaba pasando:</p>
<p> “Usted fue mi ídolo de niño. Alguna vez me cobró por un autógrafo. Mi mamá siempre decía que lamentaba mucho que usted no fuera mi padre porque era un hombre guapo y varonil. Decía que usted sería un gran ejemplo para mí.</p>
<p>Mamá comenzó a perder la razón hace algunos años. Hay cosas que no recuerda, inventa otras y algunas logra identificar. De entre sus alucinaciones ha creído que en verdad usted se casó con ella y que es mi padre. Durante los últimos meses ha insistido en que lo buscara, que tenía que encontrar al amor de su vida, a mi padre. Y ya ve, aquí nos tiene”.</p>
<p><strong>La sentencia</strong></p>
<p>Y García se dictó sentencia. Mientras aquella mujer estuviera viva, él sería su esposo. A cambio, y en silencio, Arnulfo suplicaba a esa mujer, a sus creencias, que le heredara la locura para no tener que pasar el resto de sus días soportando la consciencia de la soledad; despreciándose.
<div class='kouguu_fb_like_button'><iframe src="http://www.facebook.com/plugins/like.php?href=http://www.elbuenfutbol.com/2012/02/07/juicio-y-sentencia-de-arnulfo-garcia/&#038;layout=standard&#038;show_faces=true&#038;width=550&#038;height=65&#038;action=like&#038;colorscheme=light&#038;" scrolling="no" frameborder="0" allowTransparency="true" style="border:none; overflow:hidden; width:550px; height:65px;"></iframe></div>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.elbuenfutbol.com/2012/02/07/juicio-y-sentencia-de-arnulfo-garcia/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El juego de las ilusiones</title>
		<link>http://www.elbuenfutbol.com/2012/01/23/el-juego-de-las-ilusiones/</link>
		<comments>http://www.elbuenfutbol.com/2012/01/23/el-juego-de-las-ilusiones/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 23 Jan 2012 20:30:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Elías Leonardo</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cuentos y Relatos]]></category>
		<category><![CDATA[Historias, sueños y otras emociones]]></category>
		<category><![CDATA[Cuentos de fútbol]]></category>
		<category><![CDATA[Relatos de fútbol]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.elbuenfutbol.com/?p=22940</guid>
		<description><![CDATA[El operativo se efectuó en la noche. Policías adscritos a la Secretaría de Seguridad Pública capitalina ingresaron al lugar y rescataron a 30 personas, 28 de ellas con marcas de tortura y en estado de desnutrición. Otras dos personas presentaban neumonía y fueron trasladadas de inmediato al hospital de Xoco, donde todavía permanecen internadas. Lo [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img src="http://www.elbuenfutbol.com/periodismo/wp-content/uploads/2012/01/2012.01.23-guatemala.jpg" alt="Guatemala" title="Guatemala" width="403" height="299" class="alignright size-full wp-image-22941" />El operativo se efectuó en la noche. Policías adscritos a la Secretaría de Seguridad Pública capitalina ingresaron al lugar y rescataron a 30 personas, 28 de ellas con marcas de tortura y en estado de desnutrición. Otras dos personas presentaban neumonía y fueron trasladadas de inmediato al hospital de Xoco, donde todavía permanecen internadas. Lo que en apariencia era un anexo de Alcohólicos Anónimos en realidad era una pequeña fábrica empaquetadora de productos “pirata” donde se obligaba a los “recluidos” a trabajar durante 16 horas en condiciones insalubres, sin paga y pésima alimentación (una taza de café, un pan y sopa de verduras por día). Se detuvo a cinco personas.</p>
<p>Han pasado tres días del operativo. Previamente, dos noches antes, cinco internos lograron escapar del anexo para refugiarse con el padre Juan, párroco de Santa María de los Apóstoles, parroquia ubicada al sur de la ciudad. Uno de los que huyó fue Miguel. Guatemalteco y con 20 años, el chico llegó a nuestro país hace un año con la ilusión de ser futbolista, pero fue víctima del engaño por parte de falsos cazadores de talentos.</p>
<p>“¿Recuerdas a Miguel, el chavo que se escapó de la parroquia porque estaba cansado de que lo pusiera a limpiar la sacristía? Pues regresó y tiene una historia que contar, una ligada al fútbol. Si te interesa, ya sabes que puedes darte una vuelta”, me dijo el padre Juan por teléfono. No soy creyente ni mucho menos, pero guardo una sana relación con el cura que ha casado a todas mis tías.</p>
<p>Fui a la parroquia y el padre Juan de inmediato me presentó con Miguel. El chico lucía asustado, nervioso. Su desconfianza era entendible, pues desde que arribó a México todo fue pesadilla para él. Sin embargo, y al confiar únicamente en el cura, al saberme conocido del padre aligeró el temor. “Es ateo y hereje, pero buena persona. Los dejo. Pueden platicar en la sala”, le dijo el padre al chico.  Ya en la sala, un pequeño espacio conjunto a la oficina parroquial, comenzamos a platicar. O mejor dicho, Miguel contó su historia.</p>
<p>“Extraño a mis papás. Ellos no saben y no quisiera que se enteren sobre lo que he tenido que vivir aquí. Cuando me despedí de ellos estaban muy contentos, me desearon toda la suerte para ser el mejor futbolista. Creyeron en la palabra de esos hombres, yo también. Seguro pensarán que me olvidé de ellos porque no les he hablado ni escrito una carta. ¿Y qué les digo? No es justo que sepan que me va muy mal”, comentó con una voz dura, seca.</p>
<p>Originario de la ciudad de Guatemala, Miguel es alto, moreno y de una estructura física fuerte. Luce delgado porque se ha alimentado mal en el último año. Su mirada luce cansada, desgastada; muerta. “Ya no quiero ser futbolista ni nada de eso. Lo único que quiero es trabajar y ahorrar para regresar a Guatemala. No te ofendas, pero detesto México”.</p>
<p>“Esos hombres llegaron a la ciudad y de inmediato llamaron la atención. Vestían de traje y presumían ser enviados de un equipo mexicano para descubrir talentos. Allá somos muy pobres y ver hombres así, impacta. Presentaron credenciales y documentos falsos, pero los veíamos tan originales que creímos. Me preguntaron si me gustaría ingresar a las juveniles del equipo y pues dije que sí. Fueron a hablar con mis papás y les dijeron que todo sería por mi bien, que no se preocuparan de la cuestión migratoria, gastos y hospedaje, pues todo lo pagarían ellos.</p>
<p>Les dijeron que estaría a prueba seis meses y que en caso de no dar el ancho, como dicen acá, me regresaría a Guatemala sin problema alguno. Hasta hicieron firmar a mis papás un papel de responsabilidad, falso también”, precisó Miguel.</p>
<p>Junto a otros cuatro jóvenes, Miguel cruzó la frontera con Chiapas. Ilusionado y motivado por jugar fútbol, prestó poca atención a la manera de cruzar, pues lo hicieron escondidos en una camioneta. “En esos momentos están tan entusiasmado que te olvidas de todo. Pero sí recuerdo que al de la aduana le dieron un paquete y le dijeron ‘nada nuevo, oficial. Sólo un presente para usted’. Y cruzamos”.</p>
<p>Una vez en territorio mexicano, Miguel y sus compañeros de infortunio fueron “arrojados” en una ladrillera de Guerrero. Los hombres les explicaron que esa ladrillera formaba parte del club y que debían integrarse a ella para ganar méritos. Los muchachos se la creyeron por un instante, pues cuando los pusieron a trabajar sufrieron el duro golpe de la realidad. Los hombres se fueron y ellos quedaron subordinados a un capataz. “Aquí se viene a trabajar. Déjense de tonterías y muévanse. Así nos gritó la primera vez, así durante cuatro meses”, explicó Miguel.</p>
<p>Una mañana, Miguel y otro compañero lograron huir de la ladrillera, donde dormían entre los montes de arcilla. Sus compañeros restantes no corrieron con la misma suerte; los asesinaron a balazos por la espalda durante la fuga. Gracias a la “caridad” de un trailero, que transportaba aparatos electrónicos, llegaron a la ciudad de México. Perdidos, sin rumbo, sin dinero, Miguel y su compañero encontraron en la calle (puentes, parques y coladeras) un abrigo.</p>
<p>“Comenzamos a trabajar en los cruceros de tragafuegos. Una banda nos dio chance, pero teníamos que darles una cooperación. Fue horrible. Yo no aguanté. Mi compañero quiso quedarse, pero yo me fui. De repente empecé a robar en pequeñas tiendas; era lo único que podía hacer. Robaba comida y botellas de tequila, me volví alcohólico en tres meses”, detalla Miguel.</p>
<p>Por azares de la vida se topa con el padre Juan, quien lo acogió y a cambio de que fungiera como su monaguillo y limpiara la sacristía, él le brindaría techo y comida. “Al principio me rehusé, pensé que era un cura mañoso. Pero no. Es buena gente el padre Juan”. Al mes se cansó de la rutina en la parroquia y vio que había una casa donde hospedaban a alcohólicos. Con la idea de ya no beber y tener comida y techo seguro, Miguel pidió ayuda y se la dieron. Desafortunadamente no era como esperaba.</p>
<p>Durante cuatro meses fue sometido a todo tipo de trato inhumano. Los primeros dos meses de estancia fueron para “desintoxicarlo” con el fin de hacerlo una persona “íntegra”. Dicha desintoxicación tuvo como método la tortura. “Me amarraron a una cama y me daban cinturonazos o me aventaban cubetas con agua fría o desperdicios. Me gritaban que era para que se me quitara lo vicioso. Hubo golpes, muchos golpes. También me metieron a un tambo lleno de agua y me dieron toques”, narra con frialdad. La quijada se le pone tiesa, aprieta un puño. “Dice el padre Juan que los perdone, pero no puedo”.</p>
<p>Después de esos dos meses de desintoxicación, vino la otra tortura, la laboral. “Nos traían paquetes repletos de discos. Teníamos que envolverlos, poner etiquetas y colocarlos en cajas. Nos despertaban a las cuatro de la mañana para iniciar y terminábamos hasta las ocho o incluso hasta las 11 de la noche. Ya que acababas tenías derecho a comer. Si descansabas un momento o querías tomar aire te pegaban o quemaban”. Puse cara de incredulidad. “Sí, te quemaban. Había dos formas: o te echaban agua caliente en las manos o te apuntaban con un soplete”.</p>
<p>Aunque no lo vea, Miguel aprendió algo, o se descubrió bueno para una cosa en México: las fugas. Un nuevo escape vivió al huir del anexo. A diferencia de ocasiones anteriores, no lo hizo solo. “Me quedé con la imagen de mis compañeros asesinados y me prometí ayudar a alguien más para salir. Nos pelamos cinco”.</p>
<p>Terminada la charla le pregunté si todavía había algún resquicio para el fútbol en su vida. Me miró con cara de “no me jodas”, pero a la vez esbozó una sonrisa. “Pues lo que sí me gustaría es pisar el Azteca antes de volver a Guatemala”, confesó. Nos despedimos. Me fui no sin antes pasar a ver al padre Juan.</p>
<p>“¿Qué piensa hacer, padre?” | “Tengo dos ideas. Para una de ellas me vas a ayudar” | “Dígame” | “Sé que dinero no te sobra, pero playeras sí. Regálame las que ya no te queden para dárselas a estos chavos y jueguen en el equipo del Seminario” | “Ta’ bien. Cuente con ellas. ¿Y la otra idea?” | Una feligrés tiene una cafetería y le dará trabajo a Miguel. Con lo que ahorre, y alguna que otra ayuda divina, se regresará a Guatemala. Pero como no quiere contarle a sus papás, pensé en algo”.</p>
<p>El padre Juan moverá sus “influencias celestiales” para que Miguel vaya a las instalaciones del equipo que supuestamente lo trajo a México. Con el trinquete de “una buena causa” habrá partidos y compañeros falsos para tomar fotografías. “Ya sé que no está del todo bien. Pero imagina. Cuando sus padres vean ese álbum lleno de fotos con su hijo futbolista todo tendrá sentido”, dice el cura con una sonrisa “perversa que el señor perdona”. Finalmente, el padre Juan reveló quién denunció al supuesto anexo: &#8220;Órdenes místicas, órdenes místicas&#8221;.</p>
<p><em>*Este texto es ficción. Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia.</em>
<div class='kouguu_fb_like_button'><iframe src="http://www.facebook.com/plugins/like.php?href=http://www.elbuenfutbol.com/2012/01/23/el-juego-de-las-ilusiones/&#038;layout=standard&#038;show_faces=true&#038;width=550&#038;height=65&#038;action=like&#038;colorscheme=light&#038;" scrolling="no" frameborder="0" allowTransparency="true" style="border:none; overflow:hidden; width:550px; height:65px;"></iframe></div>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.elbuenfutbol.com/2012/01/23/el-juego-de-las-ilusiones/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>4</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Festines futboleros</title>
		<link>http://www.elbuenfutbol.com/2012/01/19/festines-futboleros/</link>
		<comments>http://www.elbuenfutbol.com/2012/01/19/festines-futboleros/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 19 Jan 2012 19:21:26 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Elías Leonardo</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cuentos y Relatos]]></category>
		<category><![CDATA[Historias, sueños y otras emociones]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.elbuenfutbol.com/?p=22921</guid>
		<description><![CDATA[A´i va el agua Llevaba seis meses sin anotar, seis meses sintiéndose inútil. Desde que el nuevo técnico llegó al equipo todo cambió. Le advirtió que con él no sería titular porque no encajaba en su sistema, pero en verdad lo marginó por un asunto de promotores. Su ausencia en la cancha, salvo en cuatro [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><!-- ProPlayer by Isa Goksu --><div name="mediaspace" id="mediaspace"><div class="pro-player-container" width="400px" height="350px"><div id="pro-player-22921pp-single-4f3439308db73"></div></div></div><script type="text/javascript" charset="utf-8">var flashvars = {width: "400",height: "350",autostart: "false",repeat: "false",backcolor: "ffffff",frontcolor: "97d3e6",lightcolor: "e70303",stretching: "exactfit",enablejs: "true",mute: "false",skin: "http://www.elbuenfutbol.com/periodismo/wp-content/plugins/proplayer/players/skins/bekle.swf",logo: "http://www.elbuenfutbol.com/periodismo/wp-content/plugins/proplayer/players/watermark.png",image: "http://www.elbuenfutbol.com/periodismo/wp-content/plugins/proplayer/players/preview.png",plugins: "",javascriptid: "22921pp-single-4f3439308db73",image: "http://www.elbuenfutbol.com/periodismo/wp-content/plugins/proplayer/players/preview.png",file: 'http://www.elbuenfutbol.com/periodismo/wp-content/plugins/proplayer/playlist-controller.php?pp_playlist_id=22921pp-single-4f3439308db73&sid=1328822576'};var params = {wmode: "transparent",allowfullscreen: "true",allowscriptaccess: "always",allownetworking: "all"};var attributes = {id: "obj-pro-player-22921pp-single-4f3439308db73",name: "obj-pro-player-22921pp-single-4f3439308db73"};swfobject.embedSWF("http://www.elbuenfutbol.com/periodismo/wp-content/plugins/proplayer/players/player.swf", "pro-player-22921pp-single-4f3439308db73", "400", "350", "9.0.0", false, flashvars, params, attributes);</script><strong>A´i va el agua</strong></p>
<p>Llevaba seis meses sin anotar, seis meses sintiéndose inútil. Desde que el nuevo técnico llegó al equipo todo cambió. Le advirtió que con él no sería titular porque no encajaba en su sistema, pero en verdad lo marginó por un asunto de promotores. Su ausencia en la cancha, salvo en cuatro o cinco partidos donde entraba de cambio en los minutos finales, también influyó en la afición; antes lo adoraban y gritaban sus goles, ahora lo tildan de estorbo. Ya no es ídolo, tampoco se siente futbolista.</p>
<p>El domingo pasado se reencontró con el gol. Contrario a lo que se pensaría, la anotación no lo liberó y en cambio terminó por condenarlo. Remató con la cabeza un tiro de esquina y mandó el balón al fondo de las redes. Corrió hacia la tribuna donde estaban los aficionados al equipo, se aproximó y postró frente a ellos en forma retadora. Mientras escuchaba mentadas de madre, y alguno que otro festejo, se bajó los pantaloncillos y comenzó a orinarlos.</p>
<p>Su conducta le valió la expulsión del club, así como una sanción federativa de dos años de suspensión. En el olvido quedaron los más de 100 goles que hizo con el equipo, goles que también significaron títulos. Ahora es tristemente recordado como el futbolista que innovó en los festejos al orinar a la gente.</p>
<p><strong>El show debe ser completo</strong></p>
<p>Cansado de escuchar que es un árbitro protagonista y egocéntrico, Polo Uriarte se propuso aportar más fundamentos para que sigan catalogándolo así. Y vaya que se lo propuso. Muchos aficionados se han enterado de su nuevo show en los periódicos, pues la transmisión del partido fue cortada luego de las imágenes “asquerosas” que arrojaba el partido, o mejor dicho Uriarte. La televisora que transmitió el encuentro argumentó que la interrupción de la señal obedeció a un código de ética: “El futbol es un espectáculo familiar que debe promover valores y respeto. Por tal motivo, y al ver la insolencia del árbitro, se tomó la decisión de suprimir la señal del partido”.</p>
<p>Antes de salir a la cancha, Uriarte se purgó en el vestidor. Transcurrida media hora del encuentro, el árbitro no opuso resistencia y con toda comodidad dio rienda suelta a tremenda diarrea. Las cámaras rápido se enfocaron en el colegiado. Risas y carcajadas, así como frases de indignación, lanzaron los comentaristas. Sin embargo, se extrañaron al ver al árbitro feliz.</p>
<p>El festín vino cuando Uriarte comenzó a acercarse a los jugadores para embarrarlos. Como si de merengue pastelero se tratara, se batía las manos y ensució a todo futbolista que no tuvo escapatoria. También fue hacia las bancas para compartir sus desechos con el técnico del equipo local. Para este momento la televisión ya no transmitía el partido.</p>
<p>Uriarte volvió a la mitad de la cancha para recostarse sobre el césped. De su camiseta sacó un cigarro, lo encendió y se puso a fumar muy campante. Elementos de seguridad ingresaron al campo y tras aventarle una cobija lo doblegaron. Ya en vestidores, después de haberse bañado, el árbitro atendió a los dos únicos reporteros interesados en saber los motivos de su accionar.</p>
<p>“De manera constante se me tacha de protagonista y exhibicionista. Pocas veces dan valor a mi trabajo. Por ejemplo, nunca dicen que soy el que menos errores comete. Se olvidan de que tengo gafete FIFA y que he pitado la final durante cuatro años consecutivos.</p>
<p>Siempre la culpa es del árbitro, pero jamás de los jugadores o de los directivos, tampoco de la prensa. Lo que hice hoy fue para mostrarles que la mierda somos todos, que lo fétido debe repartirse por partes iguales. Sí, yo seré protagonista, pero eso no huele tan mal como otras cosas ¿verdad? No me arrepiento de lo que hice, esperaré la sanción correspondiente. Es todo”.</p>
<p><strong>Para romper la rutina</strong></p>
<p>Harto de que siempre le pregunten lo mismo, un técnico decidió darle un giro a las conferencias de prensa. Si bien es cierto que se le facilita responder a cuestionamientos sencillos que terminan con frases como “vamos por los tres puntos”, “es un equipo de respeto”, “creo que jugamos bien” o “podemos mejorar” también es cierto que se aburre.</p>
<p>Primero optó por salir a la sala de prensa para quedarse dormido. Hasta eso avisó: “Damas y caballeros, en esta ocasión estoy aquí para echarme una siesta. Si el <em>Loco </em>Valdés lo hizo en cadena nacional, yo también lo haré ante ustedes”. Y literalmente se durmió.</p>
<p>Las críticas no se hicieron esperar. “Fantoche”, “¡qué osadía!”, “deberían vetarlo”, fueron algunos encabezados en los diarios. Pero él no se inmutó y prosiguió con sus peculiares conferencias. En una se puso a hablar de la importancia que tiene Chava Flores en el pensamiento mexicano, en otra abordó los problemas que se derivan de tener automóvil. Vaya, hasta se dio el lujo de salir a declamar poemas de Mario Benedetti.</p>
<p>Los papeles se habían invertido. Ahora los cansados y aburridos eran los reporteros de la fuente. En aras de volver a la “normalidad”, los medios le propusieron que se aventara una última conferencia con su toque y a cambio ellos se enfocarían en preguntarle conceptos netamente futbolísticos. El técnico accedió y les pidió disfrutar la última conferencia.</p>
<p>La sala de prensa estaba a reventar. La expectativa por la última conferencia no era para menos. Salió el técnico, se paró frente a la mesa y comenzó a vomitar. Los presentes sintieron tanto asco al verlo que comenzaron a vomitar también. Un <em>vomitadero </em>de aquellos se vivió ese día. Ya que todos tuvieron el estómago vacío, el técnico cogió el micrófono y dijo: “¡Ya ven!, es muy fácil entendernos y llevarnos bien”.</p>
<p>Sin embargo no les dio tiempo de llevarse bien. Por la noche fue cesado. Su directiva no toleró el “atroz espectáculo” y decidieron darle las gracias al técnico que les dio su actual título y los mantiene de líderes. Por otra parte, reporteros también fueron despedidos de sus respectivos medios por dañar la imagen de la empresa.</p>
<div class='kouguu_fb_like_button'><iframe src="http://www.facebook.com/plugins/like.php?href=http://www.elbuenfutbol.com/2012/01/19/festines-futboleros/&#038;layout=standard&#038;show_faces=true&#038;width=550&#038;height=65&#038;action=like&#038;colorscheme=light&#038;" scrolling="no" frameborder="0" allowTransparency="true" style="border:none; overflow:hidden; width:550px; height:65px;"></iframe></div>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.elbuenfutbol.com/2012/01/19/festines-futboleros/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>6</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>También se goza con lo ridículo</title>
		<link>http://www.elbuenfutbol.com/2012/01/04/tambien-se-goza-con-lo-ridiculo/</link>
		<comments>http://www.elbuenfutbol.com/2012/01/04/tambien-se-goza-con-lo-ridiculo/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 05 Jan 2012 04:44:55 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Elías Leonardo</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cuentos y Relatos]]></category>
		<category><![CDATA[Historias, sueños y otras emociones]]></category>
		<category><![CDATA[Cuentos de fútbol]]></category>
		<category><![CDATA[Relatos de fútbol]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.elbuenfutbol.com/?p=22880</guid>
		<description><![CDATA[Si hay algo que puede agradecer un futbolero es contar con un amigo que deteste al fútbol. Ya sea por las ganas de molestarlo o por escuchar sus posturas lapidarias respecto a 22 tipos tras un balón, las charlas suelen resultar amenas debido al contraste de posicionamientos irascibles que al final terminan en sendas carcajadas [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img src="http://www.elbuenfutbol.com/periodismo/wp-content/uploads/2012/01/2012.01.04-mujer.jpg" alt="Por conquistar a una mujer" title="Por conquistar a una mujer" width="451" height="338" class="alignright size-full wp-image-22881" />Si hay algo que puede agradecer un futbolero es contar con un amigo que deteste al fútbol. Ya sea por las ganas de molestarlo o por escuchar sus posturas lapidarias respecto a 22 tipos tras un balón, las charlas suelen resultar amenas debido al contraste de posicionamientos irascibles que al final terminan en sendas carcajadas sobre otro tema. “Si ya sabemos que nos vamos a enojar para qué tocamos el tema. Somos brutos, carajo. Bueno, estábamos hablando de cómo ligaríamos a una chica de Uzbekistán…”. Mejor aún se pone la cosa cuando ese detractor del balompié necesita del fútbol para cumplir con un objetivo: conquistar a la mujer que le ha robado el suspiro, mujer aficionada a este deporte.</p>
<p>Y no sólo eso. Si a ello agregamos que la chica es amante de la lectura, pues la situación se pone más complicada. Todo un reto para un antifutbolero que además es incapaz de abrir un libro por gusto u obligación debido a que eso de leer es para “ociosos sin vida y soñadores”. Acostumbrado a que las mujeres le hagan caso, un amigo se ha topado con pared. Ni su musculatura ni su imagen de galán impactaron en la susodicha, a quien por cierto ha visto una vez y fue más que suficiente para descubrir que sin tema qué parlarle no habría opción alguna para nada. Esa frontera, esa limitante, ha generado que la vea como algo más que un simple ligue; no deja de pensar en ella.</p>
<p>Al menos ya le habló para pactar una cita el próximo fin de semana. No obstante, su angustia, nervio y miedo lo tienen preso. “No quiero cagarla, ayúdenme”, nos dice a los cuates. Resulta increíble ver a alguien como él, quien además tiene 30 años, comportándose así. No lo niego, me genera mucha risa su estado. En fin.</p>
<p>Los cuates aceptamos ayudarle. A lo largo de cuatro días, o mejor dicho noches, hemos estado con él aportándole lo que sabemos respecto a fútbol y literatura. Sufre como nadie. Nombres, historias, anécdotas y títulos lo vuelven loco y su mente no coopera demasiado, pues la memoria le falla por andar enamorado. “Maradona, ¿qué?, Messi, ¿qué? No sé qué o quién sea el <em>Tuca </em>Ferretti”, grita desesperado. “A ver si entendí. Carlos Fuentes escribió <em>El laberinto de la soledad</em>, un libro que habla sobre cosas y personas de México, ¿voy bien?”, nos pregunta sabiéndose un hombre sin remedio.</p>
<p>De repente las lecciones se convierten en un diván. “No es posible que se lleven conmigo si soy un auténtico imbécil. No sé nada de nada, un ignorante. Vergüenza me da ser tan idiota y no estar al nivel de ustedes y al de ella, sobre todo al de ella. ¿Saben qué? Le hablaré y le cancelaré, me doy”, nos dice con un tono agresivo hacia su persona.</p>
<p>Claro, como buenos cuates, y para salirnos por la tangente, aplicamos la más sencilla: “Sé tú mismo. ¿Crees que a la chica le va a importar si sabes de fútbol o libros? Además, ¿qué es lo peor que puede pasar? Si te manda a la fregada no pasa nada”.</p>
<p>“No, ni madre. Realmente me gusta y ya quiero algo estable, algo chido. Sigamos”, nos dice ya un poco reconfortado. Ahora el problema es para nosotros, pues tenemos que aguantarlo todo el día a través de mails y llamadas: “No te quito mucho tiempo. Pero déjame decirte que Tigres es el actual campeón del fútbol mexicano, que su técnico es el <em>Tuca </em>Ferretti, conocido por haberle quitado un título al América con un golazo. También me enteré que hay un torneo llamado Liga de Campeones y que su actual ganador es Barcelona, equipo dirigido por un tal Josep Guardiola”.</p>
<p>A reserva de que le vaya bien en su cita, al menos ya sabe algo nuevo. Aunque nosotros también. O no queremos aceptar nuestra edad o realmente seguimos siendo unos jóvenes capaces de disfrutar pasajes muy estúpidos de nuestras vidas. A veces se nos olvida, pero la estupidez engendrada y alimentada entre los amigos, unida por el tema del balón, aunque de fondo se trate de algo tan importante como el conquistar a una mujer, también nos recuerda que el fútbol es un buen pretexto para gozar de lo ridículo, de lo absurdo reflejado en anécdotas tan intrascendentes, pero que en esa misma intrascendencia encuentra su sentido de valor.
<div class='kouguu_fb_like_button'><iframe src="http://www.facebook.com/plugins/like.php?href=http://www.elbuenfutbol.com/2012/01/04/tambien-se-goza-con-lo-ridiculo/&#038;layout=standard&#038;show_faces=true&#038;width=550&#038;height=65&#038;action=like&#038;colorscheme=light&#038;" scrolling="no" frameborder="0" allowTransparency="true" style="border:none; overflow:hidden; width:550px; height:65px;"></iframe></div>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.elbuenfutbol.com/2012/01/04/tambien-se-goza-con-lo-ridiculo/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>9</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Hubo un equipo especial</title>
		<link>http://www.elbuenfutbol.com/2012/01/02/hubo-un-equipo-especial/</link>
		<comments>http://www.elbuenfutbol.com/2012/01/02/hubo-un-equipo-especial/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 02 Jan 2012 06:26:04 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Elías Leonardo</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cuentos y Relatos]]></category>
		<category><![CDATA[Historias, sueños y otras emociones]]></category>
		<category><![CDATA[Cuentos de fútbol]]></category>
		<category><![CDATA[Relatos de fútbol]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.elbuenfutbol.com/?p=22875</guid>
		<description><![CDATA[Hace muchos, pero muchos años existió un equipo de fútbol en México. Pero no era un equipo común o parecido a los que conocemos. Jamás perteneció a una liga semiprofesional o amateur. Tampoco contaba con una cancha reglamentaria, ni sus integrantes vestían con la indumentaria habitual de un futbolista. Incluso no jugaban con un balón [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img src="http://www.elbuenfutbol.com/periodismo/wp-content/uploads/2012/01/2012.01.02-paisaje2.jpg" alt="Hubo un equipo especial" title="Hubo un equipo especial" width="403" height="302" class="alignright size-full wp-image-22876" />Hace muchos, pero muchos años existió un equipo de fútbol en México. Pero no era un equipo común o parecido a los que conocemos. Jamás perteneció a una liga semiprofesional o amateur.  Tampoco contaba con una cancha reglamentaria, ni sus integrantes vestían con la indumentaria habitual de un futbolista. Incluso no jugaban con un balón de cuero o piel. Sin embargo jugaban y se divertían.</p>
<p>En sus partidos no había rivales ni adversarios, sino un contrario al que agradecían su existencia, pues tenerlo enfrente les recordaba que ambos bandos eran parte del todo, de la vida. Los 11 de carne y hueso, esos que nacieron seres humanos, saltaban desnudos a la cancha imaginaria. Cada uno en su posición sabía lo que tenía que hacer. En contraparte, el 11 del otro equipo se conformaba de animales, árboles, nubes y hasta tenían como refuerzos de lujo al sol y la luna. En ocasiones algún planeta cubría la vacante del que no podía jugar. Daba lo mismo el marcador final. Los ímpetus de ganar por ganar no existían; el motivo esencial era alegrarse, convivir sanamente y demostrarse unos a otros que un partido era el mejor pretexto para estar unidos.</p>
<p>Sin embargo, el equipo de los 11 humanos desnudos fue mal visto por otra especie de su propia raza. Calificándolos de ilusos y locos, burlándose de sus tradiciones místicas y ancestrales, una de ellas la forma en que jugaban al fútbol, los hombres de la sociedad llamada “moderna” se dieron a la tarea de exterminarlos. Primero inventaron una divinidad a la que entre tantas facultades le otorgaron la de juez, palabra implacable e irrefutable. Bajo mandato de la divinidad no tangible, mandato convertido en ley, los modernos aniquilaron a los “brujos” y “paganos” que osaban en ocupar un territorio de forma ilegal. Sin argumentos, pero a punta de balas y torturas, mataron a los violadores de la ley, a los infractores que vivían armónicamente en un lugar mágico al que los modernos concebían como “un infierno que debía ser purificado”.</p>
<p>Y no sólo arrasaron con el equipo de los 11 hombres. Acabaron también con sus familias, con toda su comunidad. Extinguieron a los árboles y animales. A las nubes y a los astros les perdonaron la vida, pero a cambio los hicieron esclavos extirpándoles la memoria de lo que alguna vez fueron. Una vez desaparecido todo rastro del “infierno”, ese lugar mágico, los modernos construyeron cualquier tipo de edificios, entre los cuales destacaban monumentales estadios.</p>
<p>(Re)inventaron el fútbol a su modo. En esa nueva creación también actuaron por obra y gracia de la orden divina. Vistieron a los jugadores, ninguno podía andar desnudo. Todos los equipos debían estar conformados por seres humanos, prohibieron las ilusiones estúpidas. Decidieron que la práctica del fútbol no tenía que ser vista como forma de convivencia ni debía ser motivo de alegría, sino un espectáculo que vería su rentabilidad en el dinero. Mientras fuera negocio, el fútbol valía.</p>
<p>Pasaron los años y los modernos siguieron “divirtiéndose” con su espectáculo, con su fútbol. Además consiguieron que su sociedad, a la que le impusieron su creación deportiva-mercantil, aceptara con bombo y platillo el hecho de pagar por ver partidos donde la premisa fundamental era ganar a como diera lugar. Con todo y todo, los modernos jamás vieron realizado el sueño en su totalidad, pues los partidos, para su infortunio, terminaban cero a cero. No había goles, no había gritos, no había emociones. No había vida.</p>
<p>Después intentaron levantar el negocio con algo llamado “televisión”, sin embargo no se sabe a ciencia cierta si les dio resultado. Ya habrá un historiador que algún día revele si fue fructífero o no. </p>
<p>Mientras tanto, y de acuerdo a las profecías heredadas en códices, se habla de que el equipo de los 11 hombres desnudos resurgirá. Según consta en uno de esos códices, todo es cíclico y las cosas volverán a su origen. ¿Dónde? No se sabe con exactitud, pero en México no será; el tiempo aprendió de la tragedia y no premiará lo perdido que no se valoró. Lo cierto es que el fútbol de los extinguidos regresará.</p>
<div class='kouguu_fb_like_button'><iframe src="http://www.facebook.com/plugins/like.php?href=http://www.elbuenfutbol.com/2012/01/02/hubo-un-equipo-especial/&#038;layout=standard&#038;show_faces=true&#038;width=550&#038;height=65&#038;action=like&#038;colorscheme=light&#038;" scrolling="no" frameborder="0" allowTransparency="true" style="border:none; overflow:hidden; width:550px; height:65px;"></iframe></div>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.elbuenfutbol.com/2012/01/02/hubo-un-equipo-especial/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>4</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Disparate de fin de año</title>
		<link>http://www.elbuenfutbol.com/2011/12/24/disparate-de-fin-de-ano/</link>
		<comments>http://www.elbuenfutbol.com/2011/12/24/disparate-de-fin-de-ano/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 24 Dec 2011 21:41:33 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Elías Leonardo</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cuentos y Relatos]]></category>
		<category><![CDATA[Historias, sueños y otras emociones]]></category>
		<category><![CDATA[Y otras emociones]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.elbuenfutbol.com/?p=22855</guid>
		<description><![CDATA[Señoras y señores, un año más que se nos fue en friega. En atención a su distinguida presencia como lectores de este sitio, no podía dejar pasar la oportunidad para escribirles las felicitaciones correspondientes a esta época. Sin embargo, lo haré a mi manera. Si hay un lector terco como las mulas e insistente con [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img src="http://www.elbuenfutbol.com/periodismo/wp-content/uploads/2011/12/2011.12.24-manosunidas.jpg" alt="Manos unidas" title="Manos unidas" width="349" height="260" class="alignright size-full wp-image-22856" />Señoras y señores, un año más que se nos fue en friega. En atención a su distinguida presencia como  lectores de este sitio, no podía dejar pasar la oportunidad para escribirles las felicitaciones correspondientes a esta época. Sin embargo, lo haré a mi manera.</p>
<p>Si hay un lector terco como las mulas e insistente con un servidor es <em>Marinno</em>. A menudo me escribe reproches para precisar que “descuidas a <strong>ELBUENFÚTBOL*</strong>”. Probablemente tenga algo de razón, mas en cambio hay circunstancias que me orillan a no escribir por escribir. De algo pueden estar seguros: los textos que salen de mi pluma los elaboro con pleno respeto tanto a ustedes que nos leen como al elemento vital que es el tener algo que decir.</p>
<p>Ha sido un año con sus cosas buenas y malas, todo fluyó; desde cambios laborales y profesionales hasta evoluciones personales. A sabiendas de que concibo al fútbol como una herramienta social, reflejada en su mayoría en forma de cuento o relato, el balón hay que buscarlo en la realidad que nos aqueja. Durante el trajín de esa mi percepción me he desenvuelto en ambientes donde las historias otorgadas han pasado factura al desgaste no sólo físico, sino también mental y emocional. </p>
<p>No es que cargue con las broncas de los demás, pero sus problemáticas también pueden ser las mías (inseguridad, pobreza, marginación, entre otras). Dentro de este proceso para hacer del balón un pretexto que plasme el sentir de un niño con discapacidades como el de los chicos que no tienen dinero para comprarse sus uniformes, me topé conmigo mismo. Sí, el periodista y pluma que les escribe, o sea un servidor, también es ser humano y padece golpes en el alma similares a los de cualquiera de ustedes.</p>
<p>Quizá mi forma de enfrentar la adversidad no es la más recomendable, pero sí la más honesta, es decir al puro pelo. Surgen reflexiones, aparecen ejercicios de autoconocimiento y también lágrimas. Ello obligó a tomar distancia de actividades, personas y cosas, pues al menos no concibo un sano entendimiento con los demás si no sano primero; había que estar solo. </p>
<p>Tampoco es que me vaya a morir, esté internado en un psiquiátrico o se aproxime el fin del mundo, sin embargo eso de confrontarse con uno mismo tiene su espacio y lleva su tiempo. No obstante, me he permitido, porque así lo he querido, salir de la madriguera para expresarles a cada uno de ustedes mi agradecimiento sincero por seguir dándonos la confianza de considerarnos un medio alternativo para abordar el fútbol.</p>
<p>Asimismo, he de externarles mis mejores deseos y las mejores vibras para el año que viene. Gracias a sus comentarios (críticas o halagos) hay motivo para mejorar y para seguir unidos a través de la fachada del balón, misma que en el fondo es la vida misma que tiene como recurso al fútbol.</p>
<p>Un fuerte abrazo a todos.</p>
<p>P.D. No canten victoria. De mí no se libran y seguiré dándoles lata con mis disparates. </p>
<div class='kouguu_fb_like_button'><iframe src="http://www.facebook.com/plugins/like.php?href=http://www.elbuenfutbol.com/2011/12/24/disparate-de-fin-de-ano/&#038;layout=standard&#038;show_faces=true&#038;width=550&#038;height=65&#038;action=like&#038;colorscheme=light&#038;" scrolling="no" frameborder="0" allowTransparency="true" style="border:none; overflow:hidden; width:550px; height:65px;"></iframe></div>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.elbuenfutbol.com/2011/12/24/disparate-de-fin-de-ano/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>2</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Otro aroma del perfume de gardenias</title>
		<link>http://www.elbuenfutbol.com/2011/12/12/otro-aroma-del-perfume-de-gardenias/</link>
		<comments>http://www.elbuenfutbol.com/2011/12/12/otro-aroma-del-perfume-de-gardenias/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 12 Dec 2011 19:51:03 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Elías Leonardo</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cuentos y Relatos]]></category>
		<category><![CDATA[Historias, sueños y otras emociones]]></category>
		<category><![CDATA[Y otras emociones]]></category>
		<category><![CDATA[Ángel Fernández]]></category>
		<category><![CDATA[Relatos de fútbol]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.elbuenfutbol.com/?p=22812</guid>
		<description><![CDATA[Don Lucho Todas las mañanas de cada sábado la plazuela de mi barrio se engalana con personas de la tercera edad. Abuelitos y abuelitas se reúnen con un solo objetivo, bailar. A ritmo de danzón, mambo, rumba y chachachá reviven sus juventudes y le sacan lustro a la tarima con pasos respetuosos a la canción [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p> <!-- ProPlayer by Isa Goksu --><div name="mediaspace" id="mediaspace"><div class="pro-player-container" width="400px" height="350px"><div id="pro-player-22812pp-single-4f34393104c03"></div></div></div><script type="text/javascript" charset="utf-8">var flashvars = {width: "400",height: "350",autostart: "false",repeat: "false",backcolor: "ffffff",frontcolor: "97d3e6",lightcolor: "e70303",stretching: "exactfit",enablejs: "true",mute: "false",skin: "http://www.elbuenfutbol.com/periodismo/wp-content/plugins/proplayer/players/skins/bekle.swf",logo: "http://www.elbuenfutbol.com/periodismo/wp-content/plugins/proplayer/players/watermark.png",image: "http://www.elbuenfutbol.com/periodismo/wp-content/plugins/proplayer/players/preview.png",plugins: "",javascriptid: "22812pp-single-4f34393104c03",image: "http://www.elbuenfutbol.com/periodismo/wp-content/plugins/proplayer/players/preview.png",file: 'http://www.elbuenfutbol.com/periodismo/wp-content/plugins/proplayer/playlist-controller.php?pp_playlist_id=22812pp-single-4f34393104c03&sid=1328822577'};var params = {wmode: "transparent",allowfullscreen: "true",allowscriptaccess: "always",allownetworking: "all"};var attributes = {id: "obj-pro-player-22812pp-single-4f34393104c03",name: "obj-pro-player-22812pp-single-4f34393104c03"};swfobject.embedSWF("http://www.elbuenfutbol.com/periodismo/wp-content/plugins/proplayer/players/player.swf", "pro-player-22812pp-single-4f34393104c03", "400", "350", "9.0.0", false, flashvars, params, attributes);</script><strong>Don Lucho</strong></p>
<p>Todas las mañanas de cada sábado la plazuela de mi barrio se engalana con personas de la tercera edad. Abuelitos y abuelitas se reúnen con un solo objetivo, bailar. A ritmo de danzón, mambo, rumba y chachachá reviven sus juventudes y le sacan lustro a la tarima con pasos respetuosos a la canción escuchada. Ya sea con grupo en vivo o sonido improvisado, los ancianos se mueven con frescura al compás de los éxitos de Pérez Prado, la Sonora Santanera, Mike Laure, entre otros. </p>
<p>Durante los lapsos de reposo, pues también necesitan tomar aire, nuestros adultos mayores cantan boleros. Un himno es <em>Nuestro Juramento</em>, que en la voz de Julio Jaramillo los transporta a sus años mozos y se aman como si fuera la primera vez. Beso cálido y sincero, abrazo eterno y palabras envueltas en una lágrima de agradecimiento. “¿Te acuerdas? | Claro que sí, viejito. Ese día me regalaste un ramo de rosas | Y desde ese día hasta hoy seguimos juntos”. </p>
<p>Alrededor de la plazuela hay varios cafés. El sábado pasado me dirigía a uno de ellos para disponerme a leer, pero al ver a los abuelitos tan llenos de vida opté por contemplarlos bailar. Me senté en una de las sillas colocadas frente a la tarima que funge como pista. Uno de los viejitos que más llamó mi atención fue el maestro de ceremonias. Con traje de pachuco impecable, Don Lucho sostenía el micrófono con una pasión extraordinaria, muy de antaño pero no pasada de moda. De su boca se desprendían verdades que los jóvenes de hoy distorsionamos respecto al amor. Previo a <em>Luces de Nueva York</em>, Don Lucho hizo una presentación más o menos así: </p>
<p><em>“Hay mariposas, destellos de libertad que nos brinda la naturaleza, que a veces se ponen precio. Esas bellezas no cobran por seducirnos ni para atraparnos en el pecado. Fingen ganar una moneda para callar nuestros impulsos de amar. No nos cobran un instante ni pagamos un momento, simplemente intercambiamos un amor confundido”</em>. </p>
<p>Una vez dicho esto, se arranca: “Venga niños, con ustedes la Santanera”.</p>
<p><strong>Don Ángel</strong></p>
<p>Al admirar a Don Lucho me pregunté qué habrán sentido todos aquellos que se agasajaron con las narraciones de Don Ángel Fernández en los salones de baile. Y es que en su artículo <em>Haz el bien sin mirar a la rubia</em>, publicado en la revista <em>Rolling Stone</em>, Juan Villoro nos obsequia una anécdota de una de las voces más emblemáticas que ha tenido la crónica deportiva de nuestro país, la del mítico Ángel Fernández.</p>
<p>En dicho texto, Villoro refiere que durante una época Ángel Fernández se desempeñó como la voz oficial del grupo Audaz en cada una de sus tocadas. Sí, el hombre que caracterizó a cientos de futbolistas con motes ingeniosos o que esbozaba frases tan vibrantes como “no la falles Borja” también fue capaz, humilde, de convertir una pista de baile en una hazaña con tintes gloriosos. “Así, los bailarines de barrio se convirtieron en protagonistas de una gesta homérica”, apunta Villoro.</p>
<p>Animador de los bailes, narrador de cada paso y movimiento de las parejas que le sacaban brillo a la pista, inventor de proezas sobre lo que ocurría en cada rincón del salón en turno, Ángel Fernández cultivó una faceta que poco a poco se pierde en estos tiempos, la voz del bailongo. Histórico en el ámbito deportivo, Don Ángel Fernández, merecidamente recordado por Villoro, también debe ser valorado por la magnitud de integración que tuvo con la sociedad, esa que como puede sentir un partido de fútbol también se divierte en una pista de baile. </p>
<p>Hoy en día los narradores o cronistas a lo más que llegan en su vínculo con los demás es en aparecer en un sinfín de comerciales para promover el consumo. No imagino a uno de ellos venciendo su propia historia u orgullo para pararse en un salón de baile y amenizar el ambiente por el gusto de hacerlo, para hacerle sentir a la gente que es uno de nosotros y no alguien ajeno a nuestra cultura. </p>
<p><strong>Perfume de gardenias</strong></p>
<p>Acabada <em>Luces de Nueva York</em>, Don Lucho volvió al micrófono para presentar <em>Perfume de Gardenias</em>. No me había dado cuenta hasta que él lo dijo: “Veo con agrado que muchos jóvenes nos acompañan y aplauden con la mirada”. En efecto, a mi alrededor había varios chavos gozosos de contemplar a los abuelitos.</p>
<p>“<em>Niños, niñas y presentes que nos acompañan. La siguiente canción estará dedicada  a esta juventud que hoy nos rinde tributo con su estoica figura de asombro. No es que nos vean como reliquias movibles, sino como el sueño de un futuro que desean heredemos. Y así será.</p>
<p>Para eso pido que nos sigan. Jóvenes, jovencitas, un perfume de gardenias no es un aroma para llorar la ausencia. No. Es el silencio respetuoso con el cual nos rendimos ante la diosa que con su existencia nos indica que estamos vivos. El corazón también huele, todo es cuestión de que desarrollen el sentido del olfato. Una vez impregnados del aroma de su nombre, de su belleza, el corazón se encargará de mantenernos firmes. Un ejemplo es bailar. Atrévanse a sentir y a respirar este perfume de gardenias. ¡Que se escuche la Santanera”</em>.</p>
<p>Los jóvenes que llevaban pareja subieron a la tarima. Los que iban solos fueron acogidos por un abuelito o una abuelita prestos a orientarlos en los pasos. Un servidor huyó en el intento, pero antes fue interceptado por Don Lucho. “¿Ya te vas, hijo? | Ya. Tengo chamba por hacer | Entiendo. Te vi contento viendo a los niños | No es para menos |  Por lo que alcanzo a ver imagino que no tienes pareja | Así es | Recuerda que para sentir no hay prisa. Concédele tiempo a tus sentimientos. Hoy lo hiciste y mira, te vas contento. Hazlo también con una mujer.</p>
<p>Partí con la reflexión de sus palabras, así como imaginándome que habrán sentido todos aquellos que vibraron con la voz de Ángel Fernández en los salones de baile. </p>
<p>*NOTA. El video es sobre el grupo Audaz y no sobre la Santanera, pues el fin también es que escuchen la voz de Don Ángel Fernández.
<div class='kouguu_fb_like_button'><iframe src="http://www.facebook.com/plugins/like.php?href=http://www.elbuenfutbol.com/2011/12/12/otro-aroma-del-perfume-de-gardenias/&#038;layout=standard&#038;show_faces=true&#038;width=550&#038;height=65&#038;action=like&#038;colorscheme=light&#038;" scrolling="no" frameborder="0" allowTransparency="true" style="border:none; overflow:hidden; width:550px; height:65px;"></iframe></div>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.elbuenfutbol.com/2011/12/12/otro-aroma-del-perfume-de-gardenias/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>4</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>La novia del amigo</title>
		<link>http://www.elbuenfutbol.com/2011/11/14/la-novia-del-amigo/</link>
		<comments>http://www.elbuenfutbol.com/2011/11/14/la-novia-del-amigo/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 14 Nov 2011 07:51:42 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Elías Leonardo</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cuentos y Relatos]]></category>
		<category><![CDATA[Historias, sueños y otras emociones]]></category>
		<category><![CDATA[Y otras emociones]]></category>
		<category><![CDATA[Relatos de fútbol]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.elbuenfutbol.com/?p=22711</guid>
		<description><![CDATA[Una de las incomodidades más dañinas para un futbolero radica en verse invadido por seres que desprecian al fútbol. Más aun cuando se da en una charla que, bajo el ritmo de unos tragos, tiene como tema principal al balón. Lo peor del caso es que a final de cuentas se salen con la suya [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img src="http://www.elbuenfutbol.com/periodismo/wp-content/uploads/2011/11/2011.11.14-nochesbohemias.jpeg" alt="La novia del amigo" title="La novia del amigo" width="442" height="248" class="alignright size-full wp-image-22712" />Una de las incomodidades más dañinas para un futbolero radica en verse invadido por seres que desprecian al fútbol. Más aun cuando se da en una charla que, bajo el ritmo de unos tragos, tiene como tema principal al balón. Lo peor del caso es que a final de cuentas se salen con la suya y todo lo que pintaba para ser un rato ameno termina en una batalla verbal de todos contra todos, una riña campal de verborrea donde se habla de todo menos de fútbol. </p>
<p>Uno de esos seres que cumple con el perfil idóneo para alterar el orden, el rito de la bohemia futbolera, es la novia del amigo. Aclaro, no todas las novias. He aquí un caso de aquellas que se empeñan en acabar con el instante:</p>
<p>Nunca falta el camarada enamorado de una mujer posesiva, de una chica que no lo suelta ni para ir al baño. Cuando el susodicho tiene ganas de ir con los cuates a hablar de fútbol, ella también va. Sabedora de que todos se clavan en el tema, la chica no está dispuesta a ser ignorada por el galán y comienza a poner en marcha su plan destructor.</p>
<p>Coge su teléfono celular una y otra vez  ya sea para llamar, jugar o nomás para ver la hora. Inquieta, y maliciosa al saber que ya comienza a estresar a los cuates, la chica prosigue con los bostezos constantes, marcados cada 30 segundos. “¿Estás bien, mi amor?” | “Sí, muy bien. Lo que pasa es que tengo un poco de sueño”. Pasada la ficción de la flojera, prosigue con gestos y muecas. Simula tener dolor de cabeza. “¿Segura que estás bien?” | “Sí, pero es que siento que me falta aire”. </p>
<p>Mientras el galán se rinde ante “el sentir” de su amada, el resto nos miramos y nuestras mentes, ya alteradas, coinciden en pensar “ya que se vaya”. Por respeto al corazón del camarada no decimos nada, aguantamos. Sin embargo ella no descansa en su afán agresor. En cuanto escucha una canción, así sea impropia para bailar, como una rola de José José, la chica hace como que se prende y le insiste al cuate en que bailen porque, de buenas a primeras, esa es la canción que más le fascina. </p>
<p>La culminación de su incesante plan viene cuando a grito pelado quiere que todo mundo juegue <em>Basta</em>. “Ya, ya, ya. Fue mucho fútbol por hoy. Ahora todos saquen sus papelitos y juguemos”, ordena con una sonrisa maquiavélica. Es aquí cuando ya se amoló la cosa. Uno de los cuates, harto de la situación, pero caballero ante todo, le dice: “Mira, si ya te quieres ir llamamos a un taxi”.</p>
<p>Ofendida, la otra estalla en cólera y comienza con una letanía. Primero nos tunde a los incomprendidos y sonsacadores que hacemos de su novio, nuestro amigo, un haragán. “Yo no me voy en un taxi. No te tomes molestias que no he pedido”, expresa en tono sarcástico. Prosigue: “Que ustedes no tengan novia o tengan a una chica tonta que los aguante con sus porquerías es su problema. A mi chiquito sólo le quitan el tiempo para enajenarlo y lo hacen porque están celosos de no tener una mujer como yo”.</p>
<p>El amigo trata de calmar inútilmente a la dama, pues con su “mi amor, tranquila” provoca que aumente la ira de su amada. “No, no, no, no me toques. Si estoy aquí es porque te amo, pero no voy a soportar que estos tipos me falten al respeto y que aparte tú te quedes sin hacer nada para defenderme”. ¿En qué momento alguien la insultó? </p>
<p>Entre la espada y la pared, el amigo voltea a todos lados con el rosto cargado de angustia. No sabe qué hacer. Es entonces cuando otro de los cuates interviene y le solicita de buena manera a la chica que se tranquilice y hasta le propone que en lugar de jugar <em>Basta </em>platiquemos de otra cosa. Pero otro camarada, enojado ya por la situación, advierte con voz serena: “Yo no vine a jugar esas cosas”.</p>
<p>Y el rostro de angustia de nuestro amigo enamorado se transforma en una cara seria, amenazante, y se suelta: “Uy, no fuera tu vieja la que proponga que juguemos dominó porque ahí sí te pones blandito”. Se armó la revolución. “No metas a mi vieja en esto. Ella ni siquiera está aquí, así que bájale”.  De repente ya todos intervenimos y comenzamos a resaltarnos nuestros defectos. “Es que tú eres así. No te lo había querido decir porque no soy tan ojete como tú”, “Y ese güey no habla porque sabe que tiene cola que le pisen”, “La neta siempre me ha cagado que creas tener la razón”. En fin.</p>
<p>Mientras la banda nos tundimos a diestra y siniestra, la orquestadora del plan, la novia del amigo, se da un deleite con el manjar del chisme. Vaya, hasta se le quita lo enojada y se integra con singular alegría al hervidero: “Elías, acepta que a veces sí eres bien mamón y que te cuesta aceptar que te digan tus errores”. </p>
<p>Secas las gargantas, exprimidas las vísceras, todo vuelve a su cauce para poner punto final al encuentro. Molestos todos nos vamos a nuestras respectivas casas. Eso sí, la novia del amigo todavía se atreve a despedirse pidiéndonos que nos vayamos con cuidado. Por si fuera poco abraza al amigo y se le va en demostraciones de afecto marca <em>no friegues</em>. “Te amo. Me gusta mucho estar contigo”.</p>
<p>Ante estos casos bien valdría pedir, que no jugar, <em>Basta</em>.</p>
<div class='kouguu_fb_like_button'><iframe src="http://www.facebook.com/plugins/like.php?href=http://www.elbuenfutbol.com/2011/11/14/la-novia-del-amigo/&#038;layout=standard&#038;show_faces=true&#038;width=550&#038;height=65&#038;action=like&#038;colorscheme=light&#038;" scrolling="no" frameborder="0" allowTransparency="true" style="border:none; overflow:hidden; width:550px; height:65px;"></iframe></div>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.elbuenfutbol.com/2011/11/14/la-novia-del-amigo/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>4</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Helmut, el héroe</title>
		<link>http://www.elbuenfutbol.com/2011/09/26/helmut-el-heroe/</link>
		<comments>http://www.elbuenfutbol.com/2011/09/26/helmut-el-heroe/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 26 Sep 2011 06:04:58 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Elías Leonardo</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cuentos y Relatos]]></category>
		<category><![CDATA[Historias, sueños y otras emociones]]></category>
		<category><![CDATA[Fútbol de Rumania]]></category>
		<category><![CDATA[Helmut Duckadam]]></category>
		<category><![CDATA[Relatos de fútbol]]></category>
		<category><![CDATA[Steaua de Bucarest]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.elbuenfutbol.com/?p=22313</guid>
		<description><![CDATA[“Hace poco vendí los guantes de la final de Sevilla porque necesitaba dinero”, Helmut Duckadam en entrevista a AS en 2006. Hoy es presidente del Steaua de Bucarest. Y al final del juego narraron algo así&#8230; Señoras y señores, amantes del fútbol, guarden bien en su memoria este día, 27 de mayo de 1986, porque [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><!-- ProPlayer by Isa Goksu --><div name="mediaspace" id="mediaspace"><div class="pro-player-container" width="400px" height="350px"><div id="pro-player-22313pp-single-4f343931681e9"></div></div></div><script type="text/javascript" charset="utf-8">var flashvars = {width: "400",height: "350",autostart: "false",repeat: "false",backcolor: "ffffff",frontcolor: "97d3e6",lightcolor: "e70303",stretching: "exactfit",enablejs: "true",mute: "false",skin: "http://www.elbuenfutbol.com/periodismo/wp-content/plugins/proplayer/players/skins/bekle.swf",logo: "http://www.elbuenfutbol.com/periodismo/wp-content/plugins/proplayer/players/watermark.png",image: "http://www.elbuenfutbol.com/periodismo/wp-content/plugins/proplayer/players/preview.png",plugins: "",javascriptid: "22313pp-single-4f343931681e9",image: "http://www.elbuenfutbol.com/periodismo/wp-content/plugins/proplayer/players/preview.png",file: 'http://www.elbuenfutbol.com/periodismo/wp-content/plugins/proplayer/playlist-controller.php?pp_playlist_id=22313pp-single-4f343931681e9&sid=1328822577'};var params = {wmode: "transparent",allowfullscreen: "true",allowscriptaccess: "always",allownetworking: "all"};var attributes = {id: "obj-pro-player-22313pp-single-4f343931681e9",name: "obj-pro-player-22313pp-single-4f343931681e9"};swfobject.embedSWF("http://www.elbuenfutbol.com/periodismo/wp-content/plugins/proplayer/players/player.swf", "pro-player-22313pp-single-4f343931681e9", "400", "350", "9.0.0", false, flashvars, params, attributes);</script>“Hace poco vendí los guantes de la final de Sevilla porque necesitaba dinero”, Helmut Duckadam en entrevista a <em>AS</em> en 2006. Hoy es presidente del Steaua de Bucarest.</p>
<p><strong>Y al final del juego narraron algo así&#8230;</strong></p>
<p><em>Señoras y señores, amantes del fútbol, guarden bien en su memoria este día, 27 de mayo de 1986, porque han presenciado algo histórico. Rumania, sí, Rumania se ha colado en los anales del deporte más bello del mundo. ¡Steaua de Bucarest es campeón de Europa!</p>
<p>En un partido más que dramático, donde incluso hubo que llegar a la serie de penales, Steaua ha derrotado a Barcelona. Pero la hazaña, la epopeya tiene un héroe. Apunten bien el nombre que a continuación voy a decir: Helmut Duckadam. Este hombre le ha atajado cuatro disparos al equipo español. Sus guantes, sus manos, artefactos santos e inmaculados, han moldeado una victoria indescriptible. Esos 10 dedos han construido un templo futbolístico al que acudirán millones de fieles con el paso de los años. Se llama Helmut, pero a partir de hoy le nombraremos ´El héroe de Sevilla´. ¿Apuntaron bien?</em></p>
<p><strong>Días después&#8230;</strong></p>
<p>Bucarest no duerme. Algunas familias, principalmente hombres y niños, aún festejan el triunfo de Steaua.  Han pasado cinco noches y sus risas siguen vigentes. Su felicidad, oculta en una oscuridad impuesta por el régimen, es sincera. Pese a que el Estado les obliga a exaltar el optimismo,  muchos rumanos lo hacen de forma libre, genuina. Sonríen y se alegran gracias a una pasión que han sabido proteger, el fútbol. Celebran como aficionados; cantan a la victoria del equipo, estallan en júbilo al saber que la dictadura no pudo reprimir la conquista de la Liga de Campeones.  </p>
<p>Pero no todo es jolgorio. Un hombre ha llegado a su casa. Baja de su lujoso Mercedes Benz  y en la puerta de su hogar ya le esperan Nicu Ceaucescu, hijo del dictador Nicolae Ceaucescu, y elementos de la <em>Securitate</em>, policía rumana. Amenazándolo con tono violento, Nicu le pide al hombre que entregue las llaves del automóvil. Se niega.</p>
<p>De inmediato los elementos de la <em>Securitate </em>lo golpean, amordazan y lo ingresan a un vehículo del Estado. Lo llevan a un sitio incierto, le señalan que no hay cabida a renegados y que ha de pagar su afrenta. El hombre trata de alegar en su favor que solamente ha defendido sin agresiones su patrimonio, un Mercedes Benz. Lo callan a puño limpio. &#8220;Aquí nadie tiene derecho a nada&#8221;, le recuerdan.</p>
<p>El vehículo se frena. Descienden al vejado con más golpes y le piden por última vez las llaves de su coche. Se vuelve a negar. Un integrante de la <em>Securitate </em>carga un martillo y ordena a sus compañeros que extiendan los brazos del “detenido”, exige que las manos queden sueltas sobre el cofre del vehículo. Uno, dos, tres; gritos de dolor. Cuatro, cinco, seis; aumenta el alarido. Siete, ocho, nueve y diez. Le han quebrado, destrozado a martillazos todos sus dedos; manos de un títere que llora sangre.</p>
<p>Nicu y la <em>Securitate </em>se van.  Tendido sobre el suelo, quejándose del dolor, el hombre mira sus manos y les pide perdón. Cree que por haberse negado a dar las llaves de su coche retó a la dictadura; cree que por retar a la dictadura la gloria de hace cinco días pasará al olvido.</p>
<p><strong>Con el paso de los años algunos no olvidan</strong></p>
<p>Es 2011 y el grupo de rock argentino <em>Viejo Smoking</em> ha decidido rendir homenaje a Helmut Duckadam en su más reciente disco. Con su nuevo material quieren enaltecer al fútbol mediante la música, por lo que han elegido componer canciones enfocadas a textos de Fontanarrosa y Soriano. Asimismo, quisieron darle un lugar a la historia del portero rumano conocido como “El Héroe de Sevilla”.</p>
<p>“El último disco incluye la canción &#8216;El héroe de Sevilla&#8217;, que cuenta la historia del arquero rumano Helmut Duckadam (el dictador Nicolae Ceausescu mandó a romperle las manos) y fue el disparador que necesitábamos para apostar a un disco conceptual sobre fútbol que empezaremos a grabar en octubre”, señaló en entrevista Martín Elordi, cantante y guitarrista del grupo.</p>
<div class='kouguu_fb_like_button'><iframe src="http://www.facebook.com/plugins/like.php?href=http://www.elbuenfutbol.com/2011/09/26/helmut-el-heroe/&#038;layout=standard&#038;show_faces=true&#038;width=550&#038;height=65&#038;action=like&#038;colorscheme=light&#038;" scrolling="no" frameborder="0" allowTransparency="true" style="border:none; overflow:hidden; width:550px; height:65px;"></iframe></div>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.elbuenfutbol.com/2011/09/26/helmut-el-heroe/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>4</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Lecciones turcas</title>
		<link>http://www.elbuenfutbol.com/2011/09/22/lecciones-turcas/</link>
		<comments>http://www.elbuenfutbol.com/2011/09/22/lecciones-turcas/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 22 Sep 2011 17:42:10 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Elías Leonardo</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cuentos y Relatos]]></category>
		<category><![CDATA[Historias, sueños y otras emociones]]></category>
		<category><![CDATA[Y otras emociones]]></category>
		<category><![CDATA[Alejandro Jodorowsky]]></category>
		<category><![CDATA[Fenerbahçe S.K.]]></category>
		<category><![CDATA[Fútbol de Turquía]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.elbuenfutbol.com/?p=22302</guid>
		<description><![CDATA[Lo conocí en 2008. Alejandro Jodorowsky vino a la UNAM para dar una conferencia sobre “El teatro, el cine y el sagrado”, sin embargo, y ante el clamor de los presentes, dio rienda suelta al tema de la Psicomagia. Bajo la premisa de que el arte sirve para sanar, captó mi atención y en un [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><!-- ProPlayer by Isa Goksu --><div name="mediaspace" id="mediaspace"><div class="pro-player-container" width="400px" height="350px"><div id="pro-player-22302pp-single-4f343931d6f3c"></div></div></div><script type="text/javascript" charset="utf-8">var flashvars = {width: "400",height: "350",autostart: "false",repeat: "false",backcolor: "ffffff",frontcolor: "97d3e6",lightcolor: "e70303",stretching: "exactfit",enablejs: "true",mute: "false",skin: "http://www.elbuenfutbol.com/periodismo/wp-content/plugins/proplayer/players/skins/bekle.swf",logo: "http://www.elbuenfutbol.com/periodismo/wp-content/plugins/proplayer/players/watermark.png",image: "http://www.elbuenfutbol.com/periodismo/wp-content/plugins/proplayer/players/preview.png",plugins: "",javascriptid: "22302pp-single-4f343931d6f3c",image: "http://www.elbuenfutbol.com/periodismo/wp-content/plugins/proplayer/players/preview.png",file: 'http://www.elbuenfutbol.com/periodismo/wp-content/plugins/proplayer/playlist-controller.php?pp_playlist_id=22302pp-single-4f343931d6f3c&sid=1328822578'};var params = {wmode: "transparent",allowfullscreen: "true",allowscriptaccess: "always",allownetworking: "all"};var attributes = {id: "obj-pro-player-22302pp-single-4f343931d6f3c",name: "obj-pro-player-22302pp-single-4f343931d6f3c"};swfobject.embedSWF("http://www.elbuenfutbol.com/periodismo/wp-content/plugins/proplayer/players/player.swf", "pro-player-22302pp-single-4f343931d6f3c", "400", "350", "9.0.0", false, flashvars, params, attributes);</script>Lo conocí en 2008. Alejandro Jodorowsky vino a la UNAM para dar una conferencia sobre “El teatro, el cine y el sagrado”,  sin embargo, y ante el clamor de los presentes, dio rienda suelta al tema de la Psicomagia. Bajo la premisa de que el arte sirve para sanar, captó mi atención y en un encuentro no pactado me dijo que lo importante es crear. Y para crear hay que dejar de lado prejuicios, barreras culturales. Junto con pegado llegué a este sitio para escribir mis historias.</p>
<p>Lo anterior sirve de contexto para decirles que hace algunos meses Jodorowsky escribió lo siguiente: “Debo decir, sin ánimo de ofender a sus admiradores, que el fútbol revela una de las mayores enfermedades de nuestra civilización. Enfermedad que tiene su origen en la misoginia. Un mal ejemplo para los niños: se les inculca que pueden llegar a ser héroes públicos, mientras sus hermanitas juegan a las muñecas encerradas en sus casas. A la mujer sólo le queda ser espectadora…”.</p>
<p>Justo releí su texto el lunes pasado. Más que por interés lo hice como una fuga. Tenía que encontrar algo que me distrajera de la tristeza que me aquejaba: me distancié de una mujer a la cual amo y ella también se alejó. Simplemente nos separamos. Curioso, acto fortuito o no sé qué, ella leía el mismo texto que un servidor al mismo tiempo, salvo que encontró un detalle que yo no percibí. Me llamó para decirme que Jodorowsky planteaba una solución para vencer la misoginia en el fútbol. “Te digo esto porque sé que te interesa y bien podrías escribir sobre eso”, pronunció antes de colgar. </p>
<p>“Tenemos que crear el FÚTBOL MIXTO. Hombres y mujeres deben ser capaces de colaborar en este deporte. Ya no será el triunfo de un grupo de machos contra otro grupo de machos, sino un encuentro de parejas, donde se unirá la fuerza viril a la sutileza femenina. Los niños comprenderán entonces que pueden, siendo de sexos diferentes, ser complementarios”, proponía Jodorowsky.</p>
<p>Lo que son las cosas. Al día siguiente Turquía nos regaló una imagen sumamente emotiva. El estadio de Fenerbahce lució repleto con puras mujeres y niños. De acuerdo a la Federación Turca de Fútbol la medida radica en darle un ejemplo a los varones de que féminas e infantes también forman parte de este deporte y merecen disfrutar un partido libre de violencia, libre de prejuicios sociales.</p>
<p>A la par de ver a esas mujeres y a esos niños dando una lección de que el fútbol no es nada más un show, ella volvió a llamarme. “¡¿Ya viste lo que pasó en Turquía?! Estoy emocionada y de inmediato pensé en ti”. </p>
<p>Todo este rollo es para compartirles que el siguiente texto lo he escrito con ella a mi lado. Aquí, juntos, queremos extenderles nuestra experiencia para decirles que efectivamente el fútbol no tiene sexo y nos puede a unir a hombres y mujeres en una armonía indescriptible. En alusión a lo que plantea Jodorowsky, nosotros hemos querido iniciar ese campeonato de fútbol mixto desde casa.</p>
<p>Lo acontecido en Turquía surtió efecto en otros lares.  </p>
<div class='kouguu_fb_like_button'><iframe src="http://www.facebook.com/plugins/like.php?href=http://www.elbuenfutbol.com/2011/09/22/lecciones-turcas/&#038;layout=standard&#038;show_faces=true&#038;width=550&#038;height=65&#038;action=like&#038;colorscheme=light&#038;" scrolling="no" frameborder="0" allowTransparency="true" style="border:none; overflow:hidden; width:550px; height:65px;"></iframe></div>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.elbuenfutbol.com/2011/09/22/lecciones-turcas/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>4</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

<!-- Performance optimized by W3 Total Cache. Learn more: http://www.w3-edge.com/wordpress-plugins/

Minified using disk: basic
Page Caching using disk: enhanced
Database Caching 17/92 queries in 0.044 seconds using disk: basic
Object Caching 1226/1331 objects using disk: basic

Served from: www.elbuenfutbol.com @ 2012-02-09 15:22:58 -->
