¿Qué es esto?

Actualmente existen concepciones que prevalecen dentro del fútbol, las cuales suponen una derrota cultural y social de lo que debería ser el deporte.

Esta derrota se manifiesta a partir de la idea de que sólo existe el que triunfa, al tiempo que se hace una comprensión hiriente del derrotado. El festivo uso de la palabra fracaso, como el encumbramiento desleal de quien ha vencido sin tener los argumentos de ganador.

Lo llaman exitismo, resultadismo o hegemonía del mercado, donde únicamente es útil lo que genera capital. Se desprecia, desde los medios y el periodismo institucionalizado, la belleza que nace del gusto por jugar, por competir, por divertirse, y sí, también por ganar. A tal punto se ha llegado, que no sorprende ver síntomas de felicidad luego de la derrota del rival, antes que del mérito propio.

El placer del fútbol se ha sustituido por la histeria, se acepta como cotidiano que dueños de equipos y dirigentes ignoren lo honorable, que minimicen la importancia de cumplir su misión como administradores de un tesoro que involucra a millones y que ellos manejan a golpes de caprichos o puntadas.

Con esto no intentamos decir que todo tiempo pasado fue mejor, porque sería como consentir nuestro presente y resignar el mañana. Se intenta decir que todo tiempo futuro podría y debería ser mejor.

El fútbol es un campo donde existen nobleza y horror. Por momentos se nubla la vista para encontrar caminos que permitan librar las calamidades que vemos, leemos y escuchamos, las cuales muchos perciben como naturales o incluso atracciones. Aun así, sabemos que la historia social jamás termina, y en ella va sobreviviendo el fútbol. Cada vez que surgen visiones que generan proyectos destinados a reivindicar el juego, estamos mandando el mensaje de que no es demasiado tarde. Junto con las razones que causan angustia, se logran descifrar motivos para seguir soñando. Ante este panorama, dentro de ELBUENFÚTBOL* perviven personas, historias e ideas que se contraponen con las concepciones que dominan el juego de hoy.

Nos importa trabajar sobre la gentil dirección que provoca la identidad, la franqueza, la pertenencia, el esfuerzo, la palabra, la memoria, la ideología, la convicción, la diversión, la alegría y la capacidad de querer y creer en los otros. Estos conceptos giran dentro y alrededor del fútbol.

Seguimos en la búsqueda del buen juego, del buen periodismo. Hay notas e historias que nos provocan la necesidad de escribir, pero más allá de este gusto particular, también está la tarea de poner en debate otras voces, otras opiniones que rejuvenezcan y alimenten las carencias y debilidades que abundan.

Este es, entonces, un lugar para pensar que otra realidad es viable, que otra concepción es necesaria, que existen nuevas formas de periodismo y que ELBUENFÚTBOL* es posible.

Jairo Martínez
8 de agosto 2008